Qué te importan... todos los demás



"...el silencio y el cansancio, el odio y la tristeza... ¿qué te importan todos lo demás?" (Violadores del Verso)

Esta entrada va dedicada a todos aquellos a los que les gusta hacer de "intermediarios" entre los problemas de la gente. En realidad más que una entrada, es una crítica, pero una crítica que intentaré justificar con razones y argumentos.

Los problemas que surgen del roce del día a día entre personas son de una determinada magnitud. Cuando dos o más personas tienen un problema y ese problema queda entre ellas, se puede solucionar de forma más o menos efectiva (Como comenté en Sobre la amistad (II)). El problema no sale de donde tendría que estar, y todo ocurre naturalmente.

Pero entonces, ay amigo, aparecen las fugas, las filtraciones. Cuando las personas que están en una situación tensa, empiezan a hablar con los demás, para desahogarse, es natural, y para compartir sus problemas con sus amigos. Y cuando todo queda ahí, no hay problema. Los amigos aportan soluciones, aportan comprensión, saben escuchar, etcétera.

El siguiente paso, básicamente es la universalización del conflicto. Cuando todo el mundo empieza a opinar sobre todo, y a contárselo a todo el mundo. Cuando se empieza a hablar a las espaldas de las personas.

En esos momentos, las personas "satélite" o "secundarias", que no tienen una implicación directa en el asunto y que, por lo tanto, no están informadas de la situación lo suficientemente bien, y además suelen ser fanáticas de uno de los dos "bandos" (cuando hay un conflicto, cada una de las dos o más personas mantiene una versión, un "mapa" de la realidad, que es la que percibe, que es la correcta para esa persona pero no representa ni mucho menos todos los puntos de la situación), entonces esas personas, digo, empiezan a cometer juicios, a opinar, sin tener ni la más remota idea de lo que en realidad ocurre, y figurándose que las cosas son (porque además SON con rotundidad) como se hayan imaginado.

Y entonces es cuando se mete cizaña, se crea mala sangre, aparece una especie de corrillo de "buitres" alrededor de cada uno de los protagonistas, que a partir de ese momento se convierten en "contrincantes" o "enemigos", cada uno con su "ejército de secuaces".

Lo que era algo normal y tranquilo, se ha convertido en una guerra.

Peor aún son los problemas que empiezan directamente por los rumores que difunden estas personas. Cuando una persona es influida por sus amigos, que la predisponen contra "X" porque ha dicho nosequé, o piensa nosecuántos..., se descentra el conflicto de su verdadero origen.

A las claras, cuando hay conflictos entre personas, personas adultas y con voluntad positiva, de arreglar los malentendidos y confrontaciones, con valor, sin orgullo prepotente y con voluntad de dar su brazo a torcer para comprender al otro y llegar a una solución "gano-ganas" en vez de una "pierdes-gano", esos conflictos se tienen que desarrollar sólamente entre esas personas. Directamente, sin rodeos. Esta es la mejor forma de llegar a un buen sitio.

¿Qué ocurre? Que es muy difícil permanecer impasible cuando un amigo te dice que si nosequé o que si nosecuántos. En esos casos, la actitud a seguir es: "Bien, si lo que dices es cierto, me lo habría dicho esa persona directamente" O, mucho mejor aún, "Bien, no sé si lo que me dices es cierto, hablaré directamente con esa persona para informarle de la situación".

En otro caso, es mejor no prestar atención a lo que vaya diciendo por ahí la gente. "Si de verdad tiene un problema, que me lo diga". Esta solución es mucho mejor que optar de la otra manera... aunque claro, cuando las dos personas actúan así (muy probable) nadie da un paso por arreglar nada.

El caso es: los problemas solo deben incumbir a los que son partícipes, y cuanto menos se cotillee, mejor.

Porque esa es otra... ¿cuántas veces hemos hablado de los problemas de los demás a sus espaldas? No, no hace falta contarlas, era una pregunta retórica... xD Pues bien, esa actitud es ERRÓNEA total y categóricamente. Rechazadla de plano. Dos motivos para no hablar de nadie (en términos negativos, o incubiéndose en asuntos ajenos):
  1. No nos gustaría enterarnos de que van por ahí hablando mal de nosotros y cotilleando nuestras cosas.
  2. De esta manera se consigue generalizar el conflicto, que muchas personas más tomen partido y que las cosas acaben peor (¿O no os dice eso la experiencia?)
Contra el cotilleo, hay que decir que: los asuntos privados que no sean los míos no tengo ningún derecho a conocerlos o a comentarlos.

Si hace falta hablar a las espaldas de los demás, es que nuestra vida no es tan interesante, o a lo mejor sólo es frustración reprimida.


Por último me gustaría que no busquéis dobles sentidos a lo que digo, sino que lo leáis de forma general, básicamente quiero decir que:
  1. Debemos evitar hablar a las espaldas de los problemas ajenos (salvo que conciernan de forma grave a alguien conocido o casos especiales)
  2. Los problemas los tenemos que hablar con las personas implicadas, porque si no, no se van a solucionar, y eso está claro.
Nada más, sed felices y no os metáis en muchos líos xD

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