Un poquito de egoísmo


¿Qué es lo más importante para ser feliz?

A todos nos suenan las típicas categorías de los horóscopos de: salud, dinero, amor y trabajo. Bah, bah, paso de esas cosas, no hablo de eso. Yo mantengo mi propia teoría de que para ser feliz... tienes que sentirte querido, ¿no? Si no sientes que nadie te quiere, bueno, es muy fácil ser infeliz. Ahora bien... hablo de que NADIE te quiera... sin embargo eso tiene fácil arreglo si al menos hay UNA persona que te quiera. No se si lo habréis pillado ya... hablo de TI mismo.

La autoestima, o el amor propio, es sin duda una condición sine qua non para ser feliz. Autoestima significa quererte a ti mismo. Y si tenemos en cuenta que la persona con la que más tiempo pasamos en nuestra vida es... con nosotros mismos, lo más importante es que, desde un principio, seamos nosotros quienes nos demos nuestro propio amor.

Las personas que no son felices no se quieren, y las personas que son felices se quieren... ¿Veis algo extraño en esta argumentación? En realidad, ocurre al contrario: las personas que no se quieren son infelices, y las que sí se quieren son felices. ¿Te quieres a tí mismo?

Es fácil comprobar que las situaciones externas condicionan nuestro pensamiento. Lo que es más interesante y más útil es que, también, nuestro pensamiento condiciona nuestras condiciones externas. Si TÚ te quieres, será terriblemente fácil que muchas más personas, atraídas por ese amor propio, te empiecen a mostrar afecto.

Bueno, entonces está claro: el secreto es la autoestima. Pero... la experiencia nos dice que no es tan fácil. Vemos cada día en cada sitio gente que no se quiere. Incluso puede que nosotros mismos no lo hagamos. ¿Por qué?

Piensa un momento en tí mismo/misma. Descríbete en pocas palabras o frases. Dime, ¿ves en tí a la persona que siempre has querido ser? No, fíjate:... estás lleno/llena de defectos, no eres tan guapo como quisieras, ni tan lista como te gustaría ser, puede que no estés de acuerdo con tu peso, tus notas son una basura, tu familia está discutiendo contigo día sí día también, tus amigos te traicionan... ¡Eh, eh, eh! Rebobina. ¿No he dicho antes que todo lo que pensemos condiciona nuestras circunstancias? ¿No es el pensamiento la fuente de todo?

Cambia el "chip". Fíjate en tus cualidades. En tus puntos fuertes. Vamos, es 100% seguro que tienes, y muchos más de los que te habías imaginado. Haz un poco de esfuerzo, o si no pregunta a tu alrededor a las personas que más te conocen. Empieza a sentirte realizado/realizada. ¿No tienes cosas buenas? ¡MIENTES como un bellaco/una bellaca! Nadie es tan malo ni tan triste para no tener nada bueno...

¡Ey, despierta! Se te abre un mundo de posibilidades en cuanto abres los ojos. Búscate la forma de amarte a ti mismo. Ámate sin contemplaciones. Ama tus puntos fuertes... ¡y también tus puntos débiles! Estos son los que te hacen frágil, los que te hacen persona realmente. Ámate tanto que tengas deseos irrefrenables de pasar todo tu tiempo contigo, de sonreir al verte al espejo y pensar... ¡Ese tío/esa tía es la leche!

Si no te amas a tí, difícilmente alguien te querrá alguna vez. Y aunque te quiera mucha gente, si en el fondo te desprecias, serás profundamente infeliz (aunque tus amigos te idolatren y tu familia se sienta orgullosa de ti)

En cambio, si te quieres con todas tus fuerzas, atraerás la dicha como la luz brillante azul atrae a las moscas.

Ahora, nunca hay que confundir esto con ser egoísta (en cierto modo, un poquito) ni con sentirse MEJOR que el resto. Aquí hablo de ti mismo, de ti misma. Recuerda que eres tú y solo tú quien lleva las riendas de tu vida, y puedes llevarla al cielo o enterrarla en los infiernos, depende de TI.


Frase del día:
"La verdadera felicidad consiste en el libre ejercicio de la mente" (Aristóteles)

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