jueves, 13 de mayo de 2010

Errores del pensamiento (I): Adivinación (Lectura de pensamiento y Error del adivino)


Con esta distorsión cognitiva comienzo a tratar la lista de las 10 más comunes en la mentalidad humana, según Beck, de la terapias cognitivo-conductual (vamos, una cosa muy chunga, lo podéis buscar en Wikipedia xD)


El primer error de pensamiento es la adivinación, entendiéndose como sacar conclusiones negativas de una situación, sin que haya hechos suficientes que lo demuestren.


La adivinación se puede observar en dos pensamientos muy, muy típicos y reconocibles en el día a día de mucha gente: La lectura de pensamiento y el error del adivino.


Lectura de pensamiento: consiste, nada más y nada menos, en creer que podemos “penetrar en la mente de los demás”, es decir: que sabemos exactamente cada una de las razones y motivaciones que llevan a una persona a actuar de una determinada manera. Normalmente se lee el pensamiento cuando estamos seguros de que la otra persona nos desprecia de alguna manera. Y estamos tan convencidos de ello que ni siquiera nos planteamos comprobarlo.


Veámoslo con un ejemplo habitual:


Estamos esperando en nuestra habitación una llamada de un amigo o una amiga para quedar esa tarde. Conforme pasa el tiempo, vemos que no nos llama. Nos empezamos a mosquear. Al acabar el día sigue sin haber llamado. Entonces nos enfurecemos con el “supuesto” amigo/a, que otra vez se ha olvidado de nosotros. Estaba claro, esa persona no merece la pena. Parece que siempre tengo que ir detrás de él/ella, y claro, cuando se trata de mí pasa olímpicamente. ¿Qué pasa, que no le importo? Seguro que le da igual quedar conmigo o no. Qué falsa que es esta persona… Su comportamiento me saca de los nervios. Está claro que no me aprecia y que no me quiere como amigo/a. Pues si eso quiere eso tendrá…


Y así hasta el infinito. Aquí lo que estamos haciendo (venga, lo hemos pensado todos muchas veces) es adivinar los pensamientos de nuestro amigo/a, que ahora ha pasado a convertirse en un traidor/a. No nos ha llamado, y eso implica que es que pasa de nosotros, que no nos quiere como amigos, etc. Estamos sacando conclusiones de donde no se puede, ¿os dais cuenta?


Lo más seguro es que nuestro amigo/a se haya quedado sin batería, sin saldo, le haya surgido algo importante, o directamente se le haya olvidado porque estaría muy atareado/a.


Muchas veces la verdad se sabe más tarde, pero los pensamientos están ya vertidos. Y ¡ay de mí! Si se lo hubiera echado en cara, ya que habría creado un problema gordo, al presuponer toda esa actitud negativa, y justificarla descalificando al otro.


Un determinado comportamiento o situación no puede indicarnos qué es lo que pasa realmente por la cabeza del otro. Cuando presuponemos una actitud negativa hacia nosotros: no me habla porque está enfadado conmigo (a lo mejor es que está triste), se ríe porque se burla de mí (a lo mejor está feliz contigo)…, entonces estamos cometiendo un error del pensamiento.



Error del adivino: esta es una de mis favoritas. Consiste en creer saber cómo será el futuro, y actuar conforme a él. Normalmente se “profetiza” que un evento va a salir mal, o que algo malo va a pasar.


Este error es muy peligroso. Anticipar que el futuro será malo significa actuar como si así lo fuera, aunque no haya evidencia de que así sea. Esto nos puede poner muchas trabas a la hora de conseguir nuestros objetivos, ya que toda empresa que empecemos estará condenada, de primera mano, al fracaso.


Lo podemos ejemplificar como: “No quiero ir a la fiesta, porque que me lo voy a pasar mal y que los demás van a pasar de mí”, “No voy a intentar arreglar las cosas con él, porque sé que me va a decir que estoy equivocado/a y no va a cambiar su postura”, “No merece la pena estudiarme este examen porque que lo voy a suspender”


Aquí estamos utilizando nuestra bola mágica de la fatalidad, para anticipar resultados negativos, que no tienen por qué ocurrir.


Muchas veces decimos: “¡Vaya! Al final me lo he pasado muy bien, y eso que no quería venir…”

El error del adivino puede convertirse, tachán… en profecía autocumplida.


¿Qué es eso?

Simplemente es una predicción del futuro que tú haces, que te lleva a actuar de una forma para confirmar tu predicción:


Si un amigo está distante, pensamos “ya no me aprecia”. En consonancia, dejamos de tratarnos con él y al final, efectivamente, deja de considerarnos su amigo.


Si pensamos, “me lo voy a pasar mal en la fiesta”, sufriremos tendencia a quedarnos aislados del grupo y a no hacer nada divertido porque no tendremos ganas. Efectivamente, te lo has pasado mal en la fiesta, pero porque tú lo habías “previsto” antes.



No os creáis genios mágicos, y antes de juzgar precipitadamente a una persona, o al futuro, paraos a pensar si hay pruebas de que eso sea así, y de si no hay otra explicación, u otro resultado, posible.


Muchas veces esperamos de los demás y del futuro algo peor de lo que realmente es… ¡a veces nuestra mente nos engaña!

4 comentarios:

  1. Una buena palabra a tiempo es un mal pensamiento tardío desterrado de la mente.
    El cambio es posible:(PP) Prurito de Perfección.

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  2. Otro gran artículo. ¡Buen trabajo Señor X!

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  3. este error del pensamiento lo veo uno de los menos graves hoy, creo que es analizar hechos similares prepararse o anticiparse con datos posibles informacion intuicion etc etc, creo que es un mecanismo antiguo que nos puede aportar beneficios y fracasos, pero no es tan grave como descalificar lo positivo o filtro

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  4. Anónimo, por definición el error del adivino y la lectura de pensamiento no nos puede reportar ningún beneficio, porque en sí son errores que nos hacen imaginar algo "negativo": pensar que otra persona actúa en nuestra contra, o que el futuro se ve negro.

    En ambos casos se actúa sin acto de conocimiento: en el primer caso, podemos conocer las conductas, pero no las motivaciones de una persona (a no ser de que nos las exprese abiertamente); en el segundo caso, simplemente no podemos conocer el futuro (aunque nuestra experiencia nos lo dicte así, nada está predeterminado)

    Además, pensar de esta manera nos predispone a que ocurra así, es decir, a "confirmar nuestras sospechas".

    Si con "beneficios" te refieres a que a veces pueden cumplirse nuestras "intuiciones" (por lo tanto, estábamos en lo cierto), no podemos considerarlo, sin embargo, un modo de actuación "habitual". Ya que la mayoría de las veces estaremos equivocados, y además basaremos nuestra conducta en meras "suposiciones" (bola mágica)

    Un saludo y gracias por leer! :D

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