Sobre el enfado (Frase ganadora)


“Cada minuto que estás enojado pierdes sesenta segundos de felicidad”
(Anónimo)

Esta es la frase ganadora de la semana del 26 de Abril al 2 de Mayo.

Como es una frase anónima, no puedo hablar del autor, lógicamente, pero sí que me gustaría comentarla un poco. Y para ello, voy a intentar responder a tres preguntas: ¿Qué es el enfado?, ¿Por qué nos enfadamos? y ¿Qué utilidad tiene el enfado?

Primero: ¿Qué es? El enfado es un estado de ánimo que nos suscita a la ira y a las actitudes violentas. Es equivalente al enojo, al fastidio, etcétera, así como al resentimiento y al deseo de venganza.

Segundo: ¿Por qué nos enfadamos? El enfado puede ser de muchos tipos:
  • Espontáneo y pasajero, debido a hechos puntuales que nos molestan y asociados a una respuesta más descontrolada. Por ejemplo: al perder el autobús, al ver que no nos sale algo después de haberlo intentado mucho (un examen o un ejercicio de matemáticas), al llevarse un golpe… Estas reacciones instantáneas no suelen ser a las que hace referencia la palabra “enfado”, sino más bien fastidio o molestia.
  • Enfado consciente, lo podemos clasificar en:
  1. Enfado hacia los demás, por alguna conducta que desaprobemos o como reacción a un ataque.
  2. Enfado hacia nosotros mismos, asociado a la baja autoestima, las auto-reprimendas como “qué tonto soy, he quedado en ridículo, no sé hacer nada bien…”, y sale a la luz después de haber hecho algo “mal”, o de forma crónica. El enfado hacia nosotros mismos es muy peligroso, ya que es algo más que falta de amor propio, sino también odio.
  3. Enfado hacia el mundo en general, hacia la vida, etc. También asociado a los dos tipos de enfado anteriores, suele estar presente en personas pesimistas o depresivas con malas experiencias, y que tiñen el futuro de color negro. Algunas expresiones típicas son “los demás son malos, nunca voy a ser feliz, todos están en mi contra…” con un “todos” bastante abstracto. Las personas que se enfadan ante el mundo suelen vivir de forma malhumorada, y son bastante propensos a enfermedades psicológicas.

Tercero: ¿Qué utilidad tiene el enfado?

De todos los tipos de enfado anteriores, tan sólo son inusuales aquellos que son crónicos (es decir, demasiado prolongados en el tiempo) o demasiado intensos. La presencia de estos tipos de enfado puede conllevar consecuencias muy negativas, desembocando en una actitud pesimista que impide la felicidad, en trastornos como la conducta antisocial, e incluso en el suicidio.

Sin embargo, todos los demás tipos de enfado son naturales y saludables, en su justa medida. El enfado es una reacción normal del ser humano, ya que la ira, al igual que la alegría y la tristeza, es algo inherente a nuestra naturaleza.
Cuando nos enfadamos, reaccionamos contra algo que no nos gusta y que puede ser perjudicial para nosotros, por lo que tiene finalidad defensiva.

No obstante, lejos de estas divagaciones biológicas primarias, el enfado diario suele ser perjudicial. Hablo de los enfados en las relaciones con los demás (con tus amigos, con tu pareja, con tus compañeros, con tus padres…) y con nosotros mismos (actitud huraña y malhumorada).

Cuando te enfadas con uno de tus amigos/compañeros/padres/…, esto es señal de que algo no va bien, y es un buen indicador de que hay que cambiar ciertas cosas.
Pero más allá de ahí, cuando el enfado se prolonga intencionadamente como
  • Forma de venganza
  • Manipulación
  • Odio hacia la otra persona

Entonces ese enfado es profundamente negativo, y trae mucho más mal del que causa. Cuando surgen problemas, lo más inteligente (que es también lo mejor: lo más útil, lo que mejores repercusiones trae, lo que es emocionalmente más correcto) es solucionarlos usando la comunicación. (Ver Sobre la amistad (II))

Cuando la comunicación sea insuficiente y haya un problema serio de incompatibilidad con otra persona, o las experiencias pasadas hayan sido demasiado negativas para que exista reconciliación, en esos casos el enfado es inútil, y lo más apropiado es alejar en la medida de lo posible a aquella persona de nuestra vida, y si no es posible (al tratarse de un compañero, del jefe o de un miembro de tu familia), intentar llevar una relación cordial y superficial, aceptando que no todo el mundo se va a llevar bien contigo (ni viceversa) y que todos tienen el derecho a ser sus propios jueces (si tú consideras que una persona actúa de forma tremendamente negativa o irracional, no está en tu mano el juzgarlo o no, sino en la de dicha persona)

De lo contrario, el enfado continuado sólo lleva al rencor, al deseo de venganza, a la ofuscación y al sadismo. Y a veces, cuando está claro (porque ya hemos intentado la comunicación de todas las maneras posibles) y no nos interesa la relación con una persona, lo mejor es alejarse de ella y asumir la situación con normalidad.

¿Y cuándo el enfado es con nosotros mismos? Entonces hay que buscar la raíz del enfado, que se encuentra en nuestros pensamientos, y cambiar aquellas creencias que son nocivas para nuestra felicidad y salud mental. Y esto se consigue identificando las distorsiones cognitivas o Errores del pensamiento, que iré tratando uno a uno próximamente.


Dicho todo esto:
“In every life we have some trouble, if you worry you make it double. Don´t worry… be happy


PD: la clasificación de los enfados es algo que me he inventado yo y no pretendo ser riguroso científicamente ni nada de eso xD

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