"Cambiar" VS "Ser tú mismo"


Como ya sabéis, en las Memorias suelo dar "consejos" sobre formas de pensamiento y de comportamiento que he encontrado y encuentro útiles en la realidad.

No obstante, suele haber un argumento bastante utilizado en lo que respecta a cambiar ciertas formas de pensar, o ciertas destrezas sociales, en definitiva, a modificar lo que se ha dado en llamar la "personalidad", modificarla de una forma u otra.

Es posible que penséis que actuar de una forma distinta a la que siempre hemos actuado (aunque ese cambio pueda ser para bien) es poco "auténtico", sería como "falsear" nuestra personalidad, o, habitualmente, "dejar de ser tú mismo".

Es esto, el "ser tú mismo", una idea arraigada y potencialmente muy perjudicial.

Lo llevaré a un ejemplo: como ya os comenté en repetidas ocasiones, es interesante llevar un cierto "control" de los pensamientos, eliminando aquellos "erróneos". Pero, esta modificación artificial... ¿no va en contra de nuestra personalidad, de nuestra condición de humanos?

¿Qué es mejor, continuar con nuestra comunicación natural o esforzarse por ser un poco más asertivo en las relaciones sociales?...

¿Véis a lo que me refiero? Existe el problema de "dejar de ser uno mísmo" para convertirse en otra persona, o en una farsa de persona.

Nada más alejado de la realidad.

Es cierto que debemos ser siempre "nosotros mismos" cuando podamos, pero hay una gran diferencia entre ser "nuestro mejor mismo" y "nuestro peor mismo".

Todos los consejillos que voy arrojando no cambian nuestra personalidad, sino que dejan que se muestre tal como es, eliminando aquellas cosas que puedan obstaculizar nuestro potencial.

Sería como cambiar las herramientas de un pintor. Cada uno de nosotros es un pintor, cada uno tiene su estilo particular de pintura ("personalidad"): algunos pintan barroco, otros surrealista, otros hacen buenos bodegones... Pero, ¿qué hará un pintor, si solo tiene a su alcance un lápiz y una goma? Puede que su obra barroca, surrealista o su bodegón quede soso y de poca calidad artística. Ahora bien, si dotamos a ese pintor interno de buenos pinceles con un agradable abanico cromático y un buen lienzo, ahora sí estará en condiciones de hacer su propia obra maestra.

Así que no os entren remordimientos en cambiar aspectos fundamentales de vuestra personalidad. Después de todo, todo son destrezas que hemos aprendido en un determinado entorno, con determinadas características. El principio de mejora constante nos permitirá a nosotros mismos elegir qué destrezas aprender y qué olvidar.

Hay gente todavía empeñada en "ser ellos mismos" con su relación con los demás, cegándose a ver los posibles defectos comunicativos que tienen arreglo y se pueden mejorar. Otros, simplemente se empeñan en seguir viviendo "como siempre", con la cabeza plagada de pensamientos negativos.

Pensad que vuestro estilo pictórico nunca cambia, sólo cambia la habilidad para pintar.

Un saludo! :D

Comentarios

  1. <ha vuelto el pececillo!! feliz año. No cambies. te necesitamos.

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  2. eres bueno tio...eres bueno!! b&b

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