Cómo resolver un problema


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RESUMEN DEL ARTÍCLO (PARA “VAGOS”):

Hoy hablaré de un método para solucionar un problema complicado en el que existe más de una solución. Permite obtener un 100% de eficacia porque siempre optamos por la opción que más nos beneficia objetivamente.

Consta de 6 pasos:

  1. Orientación general hacia el problema (Tomar conciencia de que se tiene un problema)
  2. Definir el problema de la forma más clara y concreta posible.
  3. Generación de soluciones: Brainstorming* (Tormenta de ideas). No juzgar, sólo dejar que surja la creatividad.
  4. Valoración de las soluciones con “la Tabla”**
  5. Escoger una solución y aceptar sus inconvenientes.
  6. Evaluación de la solución después de haber pasado un tiempo.

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A lo largo de nuestro día a día nos surgen muchas situaciones más o menos complicadas de resolver que nosotros llamamos “problemas”.

Tenemos problemas de salud, de relaciones, de dinero, de trabajo, de personalidad (a veces nos sentimos confundidos con nosotros mismos, o no estamos a gusto) y de todo lo que se nos pueda ocurrir.

Algunos de ellos son tan simples que no les prestamos casi atención, y los resolvemos de forma casi inconsciente y automática. Ejemplos:

Problema: no me funciona el ordenador. Solución casi automática: apagar y volver a encender (Dicho sea de paso, esa parece ser la solución “mágica” en un ordenador, sobre todo si es Windows xD).

Problema: he molestado a alguien con un comentario. Solución casi automática: le pido perdón y trato de tener más cuidado con lo que digo (solución no tan automática para algunos)

Pero esos “problemillas”, de los que tenemos cientos al día, no se merecen un artículo aquí, porque el propio sentido común nos ayuda a resolverlos casi al vuelo.

Hoy hablaré de problemas gordos. Problemas que no tienen por qué ser muy malos, sino simplemente ser importantes. Elegir la carrera a estudiar, decidir entre irse de viaje un fin de semana o quedarse en casa estudiando, apuntarse a un curso de natación o no…

Estos problemas son a priori más complicados porque no es “tan fácil” encontrar la “solución correcta”.

Os enseñaré el método infalible 100% para afrontar este tipo de problemas de la mejor forma posible. Con él, la respuesta que elijáis para cualquier problema será siempre vuestra “solución correcta”, porque será “la mejor de las soluciones”. Además, se pueden prever los inconvenientes y aceptarlos.

El método tiene 6 pasos:

  1. Orientación general hacia el problema (Tomar conciencia de que se tiene un problema)
  2. Definir el problema de la forma más clara y concreta posible.
  3. Generación de soluciones: Brainstorming* (Tormenta de ideas). No juzgar, sólo dejar que surja la creatividad.
  4. Valoración de las soluciones con “la Tabla”**.
  5. Escoger una solución y aceptar sus inconvenientes.
  6. Evaluación de la solución después de haber pasado un tiempo.

*: Para quien no lo sepa, el “Brainstorming” es una técnica que consiste en decir todas las cosas que se te ocurran y se te pasen por la cabeza. Da igual lo disparatadas que sean, lo poco factibles que sean… se trata de conseguir el máximo de ideas posibles. En este caso, piensa en todas las posibles (aunque sean remotamente posibles) soluciones a tu problema. Lo de decidir con cuál nos quedamos, viene después con la Tabla.

**: La Tabla es como la siguiente:

Soluciones

Ventajas

Corto plazo

Largo plazo

Para mí

Para otros

Importancia (0-10)

1






2











Soluciones

Inconvenientes

Corto plazo

Largo plazo

Para mí

Para otros

Importancia (0-10)

1






2











Pongamos un ejemplo de la aplicación de este método a un problema reciente mío.

Se me planteaba el siguiente problema: debido a mi problema de rodillas (tienen tendencia a luxarse las rótulas, las muy hijas de buda), ¿debería operarme o no? Como veis, la respuesta no salta a la vista ni es evidente. Sigamos estos pasos.

1. Tomar conciencia de que se tiene un problema: tengo un problema ya que si no me opero no podré hacer deporte, pero la operación también tiene riesgos, así que se me plantea un dilema.

2. Definir el problema de la forma más clara y concreta posible: Operarme de la rodilla derecha, ¿sí o no?

3. Brainstorming de soluciones: en este caso las soluciones pueden ser u operarme o no, no hay más opciones.

4. Tabla:

Soluciones

Ventajas

Corto plazo

Largo plazo

Para mí

Para otros

Operarme


Poder realizar ejercicio físico intenso. (10)

No se me salen más las rodillas. (10)

Deporte: salud, relajación, confianza. (10)

Seguridad y confianza a la hora de hacer deporte o salir por ahí. (9)

Sacarme el cinturón negro de TKD (10)

Volver con mis compañeros de gimnasio. (9)

Hacer deporte con mis amigos. (7)

No operar

Más tiempo libre. (9)

Realizar vida normal. (7)

Sin complicaciones de la operación. (10)

Tiempo libre. (9)

Vida normal. (7)

Poder salir con mis amigos al no tener muletas (5)

Con la otra tabla de Inconvenientes, más de lo mismo.

En este caso he puesto la importancia de cada cosa (del 0 al 10) entre paréntesis al lado de cada ventaja. Como podéis ver, la tabla admite vuestras propias variaciones, pero la idea general debe mantenerse constante.

5. Escoger una solución y aceptar sus inconvenientes: elijo operarme, aceptando que pasaré unos cuantos meses sin poder hacer vida normal y que es posible que haya efectos secundarios.

6. Evaluación de la solución: todavía no la puedo hacer porque tiene que pasar un tiempo.

Esto, a modo de ejemplo, para ver cómo se utiliza este método. Es válido para muchas otras cosas, en general para cualquier problema en el que meditéis entre varias soluciones.

Un saludo! :D

PD: He incorporado un resumen al principio del artículo para todos aquellos “vagos” XD

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