El camino del guerrero (III)

III: La perseverancia
Los principios del Taekwondo son cinco: Cortesía, Integridad, Perseverancia, Autocontrol y Espíritu indomable. Hoy hablaré sobre la Perseverancia.
Si bien es más o menos fácil establecerse un plan de mejora, un plan de entrenamiento, un plan de estudio, el verdadero Guerrero se destaca a la hora de llevar ese plan a la práctica, de llevarlo hasta sus últimas consecuencias, y eso es algo muy difícil.
Cuando entrenamos, en algún aspecto de la vida, estamos sacrificando parte de nuestro tiempo presente para mejorar en algún modo nuestro futuro. Es difícil realizar ese sacrificio, porque no siempre se tiene el objetivo en mente, y es muy fácil renunciar y tirar la toalla.
El Guerrero no renuncia a su entrenamiento. Sabe que debe sufrir en ocasiones para seguir su Camino, así que es capaz de abstraerse de su esfuerzo para poder lograr día a día su objetivo establecido. Donde el resto del mundo dice "no puedo con esto, es muy duro/aburrido/pesado/difícil...", el Guerrero dice "esto es muy duro/aburrido/pesado/difícil..., pero lo voy a hacer de todos modos, quiera o no".
Así, la mejoría del Guerrero puede resultar impactante. No es debida a otra cosa que no sea la constancia y la perseverancia en sus decisiones. Es fácil proponerse objetivos e, iluminados por la luz de la ilusión, encaminarse a ellos. No tan fácil es seguir el mismo camino una vez que el entusiasmo inicial decae.
Un Artista Marcial no deja nada a medio, sin cumplir. Todo aquello que se propone por hacer es bueno para él, y por eso, utilizará todas sus fuerzas para terminar su tarea.
La Perseverancia no depende de estímulos externos, ni de la ilusión que se tenga en un día determinado. La Perseverancia es ser capaz de seguir nuestro destino, independientemente de lo externo, al habérnoslo propuesto.
Por supuesto, el Camino del Guerrero no es habitable sin una buena dosis de perseverancia y voluntad.

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