Homeopatía: a favor

HOMEOPATÍA: A FAVOR

Es mejor que leas primero: 

  1. "Pensamiento crítico: Homeopatía", en este blog: http://lasmemoriasdecharles.blogspot.com/2011/12/pensamiento-critico-homeopatia.html

  2. "Homeopatía: ¿Qué es?", en este blog: http://lasmemoriasdecharles.blogspot.com/2011/12/homeopatia-que-es.html



A continuación, una recopilación de las razones que suelen argumentar los defensores de la homeopatía.

Ventajas de la terapia homeopática

 

Es natural

Utiliza sustancias naturales.

La homeopatía cura siguiendo un proceso natural, en busca del equilibrio vital. Activa las propias defensas de nuestro organismo para llegar suavemente a la mejoría o curación de las enfermedades.

La homeopatía encarna el ideal de curación: la recuperación rápida, suave y duradera de la salud mediante la forma menos dañina y más digna de confianza.

 

Es inocua

La homeopatía es una terapéutica médica que cura de una manera muy eficaz muchas enfermedades y que no es agresiva para el cuerpo humano, ni le provoca problemas de intolerancias o intoxicaciones.

La homeopatía recuerda a los pacientes y médicos el aforismo de Hipócrates: “primero, no hacer daño”. 
Toda la terapéutica homeopática, tanto en su metodología como en sus medicamentos (que carecen de agresividad farmacológica), no presentan efectos secundarios, al contrario que con los fármacos tradicionales. Los remedios homeopáticos son inocuos y no producen malestares de ningún tipo, sólo estimulan ciertas funciones.

El tratamiento homeopático puede tomarse solo o, sobre todo en enfermedades crónicas, junto al tratamiento habitual, ya que no tiene contraindicaciones, no interfiere con la acción de los fármacos químicos.

La conclusión general basada en la evidencia disponible es que la medicina homeopática y los tratamientos homeopáticos son seguros bajo la tutela y supervisión de un médico debidamente formado en homeopatía.

 

Es apta para todo el mundo

La homeopatía está indicada para todo tipo de pacientes: embarazadas, lactantes, niños, ancianos, diabéticos, etc., ya que estos medicamentos no presentan ni efectos secundarios ni contraindicaciones. No hay limitaciones en su uso.

Las mujeres en periodo de embarazo y lactancia (tan limitadas en los tratamientos convencionales) prefieren la homeopatía para cualquier problema, aunque sea puntual como una tos, una diarrea o una contusión, porque son medicamentos muy seguros que apenas tienen efectos secundarios.

Los ancianos, quienes, generalmente, tienen que tomar varios medicamentos a la vez para distintos problemas, o los que padecen procesos musculares o reumáticos, que acaban hartos de tomar antiinflamatorios y destrozándose el estómago, se benefician de la homeopatía.

El número de pediatras que optan por estos tratamientos se ha disparado en los últimos años, sobre todo por el perfil de seguridad de los medicamentos y la facilidad de administrarlos.

 

Es útil

Con medicamentos homeopáticos se le puede ayudar a fortalecerse y que deje de ponerse enfermo (eficaz con enfermedades con recidivas).

La homeopatía puede dar solución a un gran número de patologías que otras terapéuticas no cubren.
Lo que está claro es que no se cura un cáncer, el sida o una tetraplejia pero, a veces, tampoco se cura con la medicina convencional, y, en este caso, los homeópatas aseguran que sus medicamentos pueden ayudar de otro modo, aliviando dolores o compensando efectos secundarios.  

La homeopatía también puede utilizarse de forma preventiva.

Conforme avancen los conocimientos inmunológicos, la homeopatía ganará en aceptación y desarrollo. La homeopatía será el tratamiento de elección en los enfermos afectados de enfermedades virales importantes tanto agudas como crónicas, pues la medicina convencional ofrecía y ofrece un escaso poder curativo en la actualidad.

Otro punto a favor es que, frente a los medicamentos convencionales, los gránulos homeopáticos de vía sublingual son una manera muy cómoda de medicarse.

 

Terapia holística

La homeopatía es la única que trata causalmente las enfermedades, consiguiendo, por tanto, una verdadera y profunda curación, tanto de los síntomas como de la susceptibilidad de fondo.

Mientras, la Medicina Científica solo se limita a tratar parcialmente los síntomas, o lo que es peor, a producir perniciosas e incurables iatrogenias.

Los medicamentos homeopáticos han sido experimentados en seres humanos sanos, no en órganos aislados, por eso se han estudiado sus efectos sobre la totalidad del ser y no solo sobre un determinado órgano.

La homeopatía no trata órganos, sino que se estimula el esfuerzo global del organismo para alcanzar la curación. Ningún órgano del cuerpo puede estar enfermo sin afectar a la totalidad de la persona.

La terapia homeopática se preocupa de la salud integral del paciente y tiene vocación preventiva, ya que transmite a su paciente buenos hábitos de vida que ayudan a mejorar su salud. Es una terapia que engloba al paciente en toda su dimensión (es holística). No solo tiene en cuenta el síntoma del paciente sino su modo de vida. En este sentido, la homeopatía es el modelo de una doctrina médica integradora.

 

Individualidad

“No existen enfermedades, sino enfermos.”

La homeopatía utiliza “medicamentos para la persona” y no “para la enfermedad”. Siempre se receta el medicamento teniendo en cuenta la individualidad de la persona.

Ante la aparente contradicción de que se elaboren preparados en serie para una supuesta terapia individualizada…: No es que cada persona tenga un medicamento. Se trata de buscar el más próximo en su similitud. En el caso de cien pacientes con dolores de cabeza, puede haber quince tipos de medicamentos que cubran al 80%.

 

Es un arma terapéutica más

Todo médico puede aplicar las terapéuticas que considere necesarias, siempre que no sean nocivas para la salud. La homeopatía es un método terapéutico que aporta al médico otra arma terapéutica más, segura y eficaz.

Además, existe el derecho democrático de los pacientes a escoger el tipo de tratamiento que deseen.



Reconocimiento global


Los medicamentos homeopáticos son medicamentos oficial y legalmente reconocidos, y existen en todas partes del mundo, puesto que los Estados autorizan su venta y preparación. La homeopatía está reconocida oficialmente en Alemania, Reino Unido, Bélgica, EEUU, México, Brasil, Cuba, Chile, Francia, etc.

Es una disciplina con más de 200 años de vigencia plena. Ha sido utilizada, verificada y corroborada desde hace más de dos siglos por numerosos médicos.

Muchos países tienen en cuenta a la homeopatía como una alternativa a la medicina ortodoxa. 

Se está produciendo un renacimiento de la homeopatía como disciplina, sobre todo bajo la influencia de la medicina naturalista.


Efectividad y utilidad terapéuticas


Es una terapia efectiva, suave, original, y que ha demostrado eficacia total comprobada a lo largo de millones de tratamientos. Está reconocido que los pacientes se sienten mejor o en realidad se ponen mejor después de ver a un homeópata.

La homeopatía es una herramienta terapéutica útil y eficaz en el tratamiento de todas las enfermedades, tanto agudas como crónicas: unas veces podrá alcanzarse la curación, otras ayudará a conseguir una mejoría importante y otras aliviará. Por ejemplo, en enfermedades como el cáncer, no se puede asegurar la curación con homeopatía, aunque sí puede ser una terapia paliativa y coadyuvante, ayudando considerablemente al organismo a reaccionar y responder mejor a la terapéutica clásica.

La homeopatía es especialmente eficaz en el terreno de los males crónicos, donde la medicina convencional no tiene tratamiento efectivo. La homeopatía proporciona una mejor calidad de vida.

Las razones por las cuales tarda la curación con la homeopatía pueden tener que ver más con la falta de conocimiento del paciente por parte del médico y del paciente de sí mismo.

 

Resultados clínicos

Existen estudios clínicos de investigación biológica y de investigación en animales que demuestran el efecto beneficioso de la homeopatía. 

Con la homeopatía estamos hablando de medicamentos con eficacia demostrada con estudios científicos y ensayos, al igual que sucede con los medicamentos convencionales. La homeopatía presenta evidencias científicas de su efectividad, reflejada en más de 200 ensayos clínicos que han sido publicados en revistas científicas de prestigio. Se ha demostrado que el principio de similitud existe y funciona.

Todos los ensayos de eficacia, investigaciones básicas en ciencia, uso histórico de remedios en enfermedades infecciosas, y estudios de coste-efectividad y de seguridad muestran los beneficios de la homeopatía frente a los tratamientos convencionales. 

Un estudio en la India sobre personas intoxicadas por arsénico, comparó la aplicación del medicamento homeopático “Arsenicum álbum 30 CH” con el placebo. El Arsenicum album 30 CH no solo demostró un efecto beneficioso en los marcadores hematológicos, sino que también una mejora en el estado general de salud y en el apetito en personas que antes de la prueba mostraban signos y síntomas de estar afectados por este metal.

Se ha comprobado que los niños que son tratados con homeopatía requieren menos antibióticos que los que no. Por eso muchos pediatras recomiendan los productos homeopáticos.

Se ha demostrado el beneficio de las preparaciones homeopáticas en el tratamiento de la tos crónica y de las diarreas agudas en niños, y también a la hora de tratar cuadros de ansiedad y estrés. 

La Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria ha elaborado una guía en la que recomienda las terapias homeopáticas para 30 patologías diferentes. Por ejemplo: síndromes gripales, infecciones de las vías respiratorias, fibromialgia, fatiga crónica, otitis, asma, depresión o insomnio. Incluso se asegura que en el caso de infecciones por VIH se produce un aumento de los CD4 y de los linfocitos T.
Se han presentado estudios científicos que demuestran que la homeopatía tiene un efecto superior al del placebo. En 1991 un metaanálisis de 105 ensayos homeopáticos reconoció que la mayoría mostraba resultados positivos. Los estudios han confirmado que los remedios homeopáticos son efectivos aunque no haya un tratamiento personalizado por parte del médico. 

Estudios fármaco-económicos realizados en Europa demuestran que la homeopatía mejora la calidad de vida del paciente con una eficacia similar a los tratamientos convencionales y unos costes inferiores.

 

¿Placebo?

El efecto homeopático es distinto del efecto placebo, de una manera inexplicable pero reproducible.

Los resultados de un metaanálisis publicado en la revista Lancet “no son compatibles con la hipótesis de que los efectos clínicos de la homeopatía sean completamente debidos al efecto placebo”. 

Ensayos clínicos han producido resultados positivos a favor de la homeopatía frente al placebo. La homeopatía no funciona por sugestión, sino que tiene un efecto probado en el paciente.

Los resultados de la homeopatía en veterinaria tienen un valor espacial por cuanto eliminamos el efecto placebo por la naturaleza animal de los sujetos estudiados: estudios en conejos, ratas, cerdas, ganado vacuno y ratones, por ejemplo. Esto también ocurre en los estudios con recién nacidos y niños pequeños, que tampoco son susceptibles al efecto placebo.

Incluso si la homeopatía funcionase como placebo, no hay nada de malo en ser susceptible al efecto placebo para curarse.

Todo tratamiento que haga que el paciente mejore es válido, la discusión sobre si el efecto placebo está implicado o no en esto se considera un asunto meramente académico.

 

Satisfacción

Lo atractiva que resulta hoy día la homeopatía para un gran número de pacientes, demuestra que este método terapéutico es más que un fenómeno histórico. La satisfacción de los usuarios de homeopatía indica su eficacia.

La experiencia en el trato de los pacientes da el favor a la homeopatía. La homeopatía puntúa más alto en las encuestas de “satisfacción del cliente” frente a la medicina convencional. Los médicos homeópatas muestran mayor empatía hacia sus pacientes.

En España, el 87,8% de las personas que han utilizado medicamentos homeopáticos, volverían a seguir un tratamiento homeopático.

 

Estudios no adecuados

Al igual que hay estudios que avalan la homeopatía, también los hay que muestran resultados negativos. Sin embargo, estos estudios no resultan ser adecuados para evaluar la terapéutica homeopática. A continuación se muestran los porqués de esta inadecuación.

Respecto al trabajo en “The Lancet”, 2005, que desacredita la homeopatía, médicos homeopáticos dudan sobre la selección de ensayos de ese trabajo, del que se sospecha el propósito intencionado de desacreditar a la homeopatía. Los motivos de dicha selección no se explican en el artículo y su relevancia en la clínica homeopática actual no está clara.

Los resultados que no avalan la homeopatía son complejos o con una metodología científica que no se adapta a la especificidad de esta terapia. Ha sido establecido más allá de toda duda y aceptado por muchos investigadores, que los ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo no son herramientas apropiadas con las que probar la homeopatía: la homeopatía no tiene nada que ver con la medicina convencional y por eso los estudios clínicos son un fracaso. 

Cuando se utiliza un solo remedio en todos los enfermos para una enfermedad no puede decirse que se cumplen las leyes homeopáticas de la individualización del remedio, por lo tanto, no cubre la totalidad del enfermo y no se puede atribuir al medicamento el fracaso sino al médico que no usó la homeopatía con fundamento (respetando las leyes homeópaticas). Algunos homeópatas achacan la falta de apoyos definitivos por parte de ensayos controlados a la ausencia de un trato médico-paciente adecuado para que el tratamiento sea correcto. 

Estos estudios no tienen validez práctica, puesto que los pacientes de los estudios no fueron tratados de la forma que lo haría un homeópata en la realidad. Estos estudios confunden la homeopatía clásica real con formas distorsionadas.

 Muchos estudios en los que la homeopatía mostraba ser inefectiva no siguen el procedimiento homeopático de selección de remedios o no lo repiten adecuadamente.

Es extremadamente difícil y quizá imposible desarrollar series homeopáticas para la investigación que sean comparables a las series aceptadas en la medicina convencional.


Bases y fundamentos científicos


Las leyes de la homeopatía son leyes naturales puesto que surgen las observaciones de la naturaleza de Hahnemann. 

Hay pocas discusiones científicas sobre la veracidad de los principios homeopáticos.

La homeopatía no es pseudociencia, no es charlatanería. Son fenómenos reales que merecen mayor estudio.

 

Similitud con la alopatía y la ciencia oficial

La Ley de la Similitud se utiliza también en alopatía, por ejemplo en las vacunas, la radioterapia (dosis altas de radiación pueden ocasionar cáncer), en el ritalin (una droga derivada de las anfetaminas que se usa en niños hiperactivos), en la colchicina para tratar la gota (si repetidamente damos en personas sanas este medicamento reproduce síntomas muy parecidos a los de la gota, con dolor en el primer dedo como si estuviese inflamado, etc.) en los digitales, la  belladona, la nitroglicerina y los derivados del cornezuelo del centeno (que provocan por intoxicación hipotensión, vasodilatación cerebral y cefalea se utilizan en dosis más bajas para el tratamiento de cefaleas, trastornos circulatorios cerebrales, etc.)

El “principio de los similares” es análogo al concepto químico de la “hormesis”: algunas sustancias químicas a altas concentraciones tienen un efecto biológico opuesto a si estuvieran en bajas concentraciones. Esto es un principio para la vacunación y la desensibilización alérgica.

 

El mecanismo no importa

El mecanismo de funcionamiento de la homeopatía es irrelevante: simplemente funciona. Lo importante es que cure, cómo lo consigue la sustancia es secundario. Los mecanismos de acción de los medicamentos homeopáticos son muy variables. 

Por ejemplo, la aspirina se había estado utilizando durante años sin saber cómo actuaba. Lo que conocemos sobre cómo actúa la aspirina es muy distinto de lo que sabíamos 30 años atrás. 

¿Cuántos años estuvo la humanidad sin saber por qué caían las manzanas hasta que Newton lo explicó? Pues aquí es lo mismo.

Creer en la homeopatía puede ser irracional, pero no usar la homeopatía si funciona sería incluso más irracional. Importa solo si la medicina funciona, no por qué.

 

Memoria del agua y experimentos científicos

La homeopatía confirma que sustancias diluidas por encima de los límites conocidos de la materia tienen una actividad biológica o física observable, mensurable, reproductible y específica de la sustancia diluida, aunque no quede ninguna molécula de ella.

Los partidarios de la homeopatía admiten que aún no se ha demostrado la forma de curación. Sin embargo, la experiencia prueba que, a pesar de la altísima dilución de la sustancia activa, el efecto terapéutico persiste. 

Para algunos, la acción del soluto sobre el disolvente consiste en modificar su estructura molecular, de forma que el disolvente mantiene las propiedades del soluto incluso en ausencia de molécula alguna. La estructura del agua puede seguir representando a la molécula. El agua puede conservar la forma y la información del principio activo de la molécula.

Por lo tanto, el poder de acción curativa de la homeopatía no está en la acción de moléculas, sino en un cambio en la estructura del agua conocida, como “memoria del agua”.
Recientes investigaciones indican que en ciertas situaciones cuanto más diluida está una sustancia, sus moléculas tienden a permanecer juntas. Esto es una prueba que apoya las terapias homeopáticas.
Existen varias explicaciones de la memoria del agua:
  • El agua contiene “isotopólogos”, que son moléculas con diferentes composiciones isotópicas que se pueden detectar usando un espectrómetro de masas.
  • La “sucusión” puede conducir a un agrupamiento de las moléculas de agua.
  • El agua destilada (“pura”) contiene trazas de iones contaminantes. Después de la agitación, puede también incluir gases atmosféricos en “nanoburbujas”, silicatos, e iones productos de reacción con estos contaminantes.
Aunque actualmente la ciencia no pueda explicar cómo funcionan las diluciones infinitesimales, no significa que no se pueda explicar en un futuro y que los preceptos homeopáticos sean igualmente válidos.

 

El “caso Benveniste”

[Para una mejor comprensión del “caso Benveniste”, consultad el artículo Homeopatía: en contra, en la sección del “caso Benveniste”]

 En 1988, un científico francés de prestigio (Jacques Benveniste) afirmó haber descubierto que las diluciones altas de sustancias en el agua dejaban una “memoria”, proveyendo así una base racional a la ley de los infinitesimales de la homeopatía.

Los resultados de Benveniste fueron tachados de fraude tras la intervención de una comisión investigadora nombrada por la revista Nature.

Se proponen una serie de críticas a esta comisión evaluadora. En primer lugar, la presencia de James Randi en el grupo, al margen de su conocida experiencia en desenmascarar fraudes científicos, presuponía una posible mala voluntad en J. Benveniste y su equipo, actitud seguramente innecesaria en una evaluación científica, ninguno de los tres observadores tenía experiencia previa en el campo concreto del  trabajo, el estudio de muchos meses realizado por Benveniste, fue evaluado en tan sólo cinco días, tiempo a todas luces insuficiente para conseguir resultados concluyentes.

Se criticó al estudio de Benveniste porque varios de los miembros del equipo investigador tenían relación con la multinacional homeopática Boiron. Sin embargo, no se puede prejuzgar que la calidad de una investigación dependa de quién financia a los investigadores.

Estas conclusiones de Nature supusieron el cierre de la unidad de investigación 200 del INSERM (lugar donde trabajaba Benveniste). Como reacción, el propio Benveniste escribió esta carta el 1 de Marzo de 1994: 

“La unidad de investigación 200 del INSERM está cerrada, ninguna tentativa de explicación trivial o investigación de los errores se ha presentado. Los investigadores de la unidad 200 no niegan el papel primordial de las moléculas biológicas, pero proponen que éstas se comunican por frecuencias específicas. Afirman que estas hipótesis, basadas en hechos experimentales, no han sido rechazadas sino porque no son comprensibles dentro del marco de los conocimientos científicos actuales. Quienes las rechazan, por una reacción más teológica que científica, no las han examinado seriamente jamás, la rigidez estructural, la obediencia a dogmas, la deificación de la razón frente a la sinrazón empujan hoy día al conformismo normativo, causa de retrocesos y abandonos, en ocasiones dramáticos, y no solamente en el campo científico. […]
No queremos tomar parte en el debate científico. Abogamos por la libertad de investigar, es decir, de pensar. […]”

Algunos consideran al Dr. Jacques Benveniste como un Galileo moderno.

 El virólogo Luc Montagnier [Ver sección siguiente] se refiere a él de esta manera: “Benveniste fue rechazado por todo el mundo porque iba por delante de todos ellos. Él lo perdió todo: su laboratorio, su dinero... Yo pienso que tenía razón, pero su problema fue que sus resultados no eran 100% reproducibles. Me han dicho que algunas personas han reproducido  los resultados de Benveniste, pero tienen miedo a publicarlo por el terror intelectual que inspiran las personas que no lo entienden”.
 

Luc Montagnier

Luc Montagnier es un virólogo francés que ganó el Premio Nobel en 2008 gracias a su co-descubrimiento del virus que causa el SIDA: el VIH.

 En 2009 realizó un trabajo, que tiene implicaciones significativas sobre la homeopatía. En ese trabajo, Montagnier demostró que algunas secuencias de ADN bacteriano son capaces de inducir ondas electromagnéticas, incluso a altas diluciones acuosas hasta 10^-18. 

Luc Montagnier dijo: “Yo no puedo decir que la homeopatía sea completamente cierta. Lo que sí puedo decir ahora es que los efectos en las grandes diluciones sí son ciertos. Elevadas diluciones de algo no es igual a nada. Hay estructuras en el agua que copian la estructura original de la molécula que estuvo en el agua.”

 “Hemos visto que con el ADN no podemos llegar a las elevadas concentraciones que maneja la homeopatía, no podemos ir más allá de 10^-18 porque entonces perdemos la señal. Pero incluso a una dilución de 10^-18 no hay una sola molécula de ADN en el agua, y sin embargo todavía detectamos una señal”. “[Esto es] una información instructiva de la que la homeopatía no puede olvidarse, a pesar de que muchos críticos dicen que no hay nada. Pero sí hay algo. Nosotros hemos demostrado que hay estructuras en el agua que son inducidas por vibraciones electromagnéticas".
 Este estudio significó una contribución importante, en línea con la evidencia cada vez mayor aportada por la investigación fundamental, con relación directa a la homeopatía. A raíz de este descubrimiento, los médicos homeópatas sostienen que la reacción que se origina en el organismo no es química, como sucede con los medicamentos alopáticos, sino de carácter físico.



¿Por qué se critica a a la homeopatía?

 

Desconocimiento

La gente que critica la homeopatía lo hace por puro desconocimiento.

Quienes opinan que la Homeopatía no es efectiva, piensan así por desconocimiento. No se han parado a mirar con detenimiento la evidencia que hay disponible respecto a esta terapéutica, cuando son tantísimos los médicos, farmacéuticos, científicos, profesionales del mundo académico, etc. que están interesados en la homeopatía o involucrados en la investigación y, además, la practican con éxito en sus pacientes. Es evidente que los que niegan esta realidad lo hacen por carecer de formación suficiente o porque se han informado de una forma sesgada, con prejuicios.
 

Argumentos históricos

¿Fue Hahnemann, el creador de la homeopatía, quizás demasiado polémico y por ello tuvo tantos seguidores como detractores? En todo caso, lo que sí parece claro es que fue un hombre riguroso y de convicciones firmes. 

La homeopatía tendría hoy el mismo reconocimiento que la alergología o la inmunología, de no ser por esta polémica que se desató desde su origen, sobre todo entre el propio colectivo médico.
La homeopatía es tan desconocida en España tras la devastadora imposición de su prohibición en el antiguo régimen dictatorial.


Crítica a la alopatía y ciencia convencional

 

Alopatía y síntomas síntomas

La alopatía suprime los síntomas. Cuando los síntomas son “tapados” por una terapia que inhibe su manifestación, el organismo los crea de nuevo produciendo úlceras, tumores, etc. Suprimir los síntomas hará que la naturaleza forme otras salidas de descarga: La alopatía suprime el cuadro sintomático pero no cura al sujeto. 

La idea surge de: “los síntomas no tienen sentido de existir, son un error, los tengo que eliminar, no los entiendo, me molestan… por lo tanto, los elimino”. Esto constituye una línea de pensamiento pobre y primitiva.

La alopatía es un enfoque terapéutico “por los opuestos”. Considera a la enfermedad como algo anómalo, hostil, un enemigo al que hay que combatir con una visión casi militarista.
Cualquiera de las corrientes homeopáticas y biológicas es más conveniente que la supresión y agresión causada por la alopatía.

 

Crítica al concepto de “enfermedad”

No existen las “enfermedades” por sí solas, sino solamente personas enfermas que presentan cuadros sintomatológicos. La alopatía considera “enfermedad” a ese conjunto de síntomas (y le da un nombre), lo cual es un error serio.

 

No es una medicina holística

Los medicamentos alopáticos se han estudiado en órganos aislados, suponiendo que se comportan del mismo modo en la totalidad del ser vivo.

La alopatía presenta un “efecto principal” y unos “efectos secundarios” de los medicamentos, cuando en realidad solo existen efectos totales: físicos, emocionales y mentales.

La medicina oficial es muy despersonalizada: atiende a las enfermedades pero no a los enfermos. Entre la comunidad médica hace mella la idea de que sus servicios flojean en enfermedades que requieren un tratamiento largo, sostenido y apoyado por el refuerzo psicológico del paciente. El sistema médico actual, sobrecargado e impersonal, carece de la infraestructura necesaria para atender al enfermo de manera individualizada.

 

Intereses industriales

La alopatía se mueve por intereses de industrialización masiva de medicamentos: no sigue las leyes de la homeopatía porque eso haría imposible patentar los medicamentos e industrializarlos.

 

La medicina alopática es insegura e inefectiva

Algunos homeópatas cuestionan si las medicinas modernas son seguras y efectivas.

1 de cada 10 pacientes que entra en un hospital sufre un efecto adverso a causa de las medicinas convencionales. 1 de cada 10 tiene un riesgo hospitalario de contraer alguna infección por contagio microbiano y alrededor de 197.000 pacientes mueren anualmente por tales efectos y consecuencias.
Muchos homeópatas piensan que las vacunas por enfermedades como el sarampión son innecesarias, y pueden ser dañinas por el mercurio y el aluminio que llevan, porque los virus dentro de la vacuna puede que no estén lo suficientemente débiles, etcétera.

 

La ciencia oficial ataca a la homeopatía

Existen fuertes intereses económicos que no permiten el normal desarrollo de la homeopatía. Existen lamentables “errores por omisión” como aprobar el medicamento “Viagra” en tan solo unas semanas mientras que la homeopatía lleva más de 200 años sin ningún tipo de definición. Lo mismo ocurre con la aspirina, que se había estado utilizando durante años sin saber cómo actuaba.

La homeopatía se enfrenta a una “doble vara de medir”: muchos tratamientos convencionales fueron usados antes de conocerse su mecanismo de acción, sin embargo se exige la explicación del mecanismo de acción a la homeopatía para que sea aprobada.





Ventajas reconocidas por sus detractores

La homeopatía permite calmar la apetencia de recetas por una parte de una cierta clase de público, evitando así los efectos indeseables de la sobremedicación.

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