Artículo especial: Gracias


"En cierta ocasión, un rey murió y llegó al “Puente de la retribución”, situado entre el más acá y el más allá. Rashn le pidió que le enseñase el tapiz de su vida. El rey sacó el tapiz, espectacular y grandioso, y lo mostró a Rashn, manifestando su orgullo por la obra hecha. Al preguntarle Rashn si tenía que agradecer algo a alguien en la elaboración del tapiz, el rey dijo que de ninguna manera, que todo lo había confeccionado él, que se “había hecho a sí mismo con gran esfuerzo”, y que él solo había logrado levantar un imperio. En ese momento comenzaron a aparecer en el “Puente de la retribución” otros espíritus que, sin mediar palabra, fueron retirando cada uno un hilo del tapiz del rey: el hilo de lo que le había aportado en vida. Unos, educación; otros sustento; otros consejo; otros esfuerzo; otros, creatividad, ejemplo, el lenguaje… Al final, el rey se quedó solo con el bastidor en la mano, sin ningún hilo. Pero ni siquiera el bastidor del tapiz pudo conservar, pues Rashn se lo reclamó diciéndole que había de devolver lo que el Cielo le había dado al nacer. Sin hilos, sin bastidor, el rey ya no era nadie, no era nada. Y se disolvió en medio del puente"

Hola a todos de nuevo.

Ha pasado ya mucho tiempo desde que en noviembre del año pasado escribiera por última vez en mi blog (Ver entrada: You Don’t Miss Your Water), durante todo este tiempo he vivido muchas cosas y he aprendido otras tantas (ser constante con el blog desde luego que NO ha sido una de ellas xD), y tenía muchas ganas de escribir este artículo, y por eso lo llamo “Artículo especial”.

Antes solo había hecho un artículo especial, este de aquí: (Ver entrada: Artículo especial 100: Motivación), donde abordé cosas muy importantes para mí. Espero que este no se quede corto.

En mi última entrada, hablé más o menos de valorar lo que tenemos. En vez de centrarnos en lo que no tenemos o que nos gustaría tener, darnos cuenta de todo con lo que SÍ contamos, y que es más que suficiente para ser feliz (solo necesitamos subsistir para poder ser felices si tenemos una buena filosofía de vida). También comenté que cuando uno se da cuenta de lo afortunado que es, surge un sentimiento de gratitud, de dar gracias por todo.

El diccionario de la Real Academia Española define “dar gracias” como “manifestar el agradecimiento por el beneficio recibido”, y “gratitud” como “sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera.”

Definiciones aparte, está claro que las gracias se dan a alguien (o a algo), que nos ha hecho algún beneficio. Cuando uno siente una gratitud muy grande por la vida, ¿a quién le puede dar las gracias?

Algunas personas religiosas dan las gracias a su/s dios/es por haberlo creado todo y haberle dado un destino. Otras personas no religiosas, al menos no en el sentido tradicional, dan gracias al “universo” entendido como una energía mística que envuelve todo, o a la “naturaleza”, “la ley de la atracción” y otras denominaciones para una misma idea común.

Sin embargo, mi visión de la realidad es distinta… para mí el universo que observamos no está regido por nada superior a él (probablemente hable más de este tema en posteriores ocasiones), pero aún así sigo sintiéndome agradecido por mi vida.

Entonces recordé la historia que inicia esta entrada: la historia del tapiz del rey. En mi vida hay y ha habido muchas personas que han tejido hilos en mi tapiz. Este artículo no habla sobre mí, habla sobre ellas, sobre vosotros.

Me gustaría que esta entrada fuese una pequeña reseña de las cosas por las que estoy agradecido. Si tuviera el tiempo y la energía suficiente, estoy seguro de que podría escribir páginas y páginas, enciclopedias enteras, dedicadas a las personas que han tejido hilos en mi tapiz… No soy tan ambicioso, esto es solo mi pequeño intento de corresponderles, con sencillas palabras escritas en un blog en Internet. La gratitud verdadera no depende solo de las palabras, se demuestra de muchas formas, y quería dejar algo de constancia aquí.

Es tanta, tanta gente, que me cuesta saber por dónde empezar… así que empezaré por el principio.

Gracias a mis padres, por darme el mayor regalo que poseo: mi vida. Gracias por darme educación, sustento y sobretodo, cariño. Por apoyarme día tras día conforme me enfrentaba a nuevos retos. Por crear un entorno sano en el que crecer feliz.

Gracias a mi madre. Por escucharme, por soportarme, por ser comprensiva, por ponerme límites cuando hizo falta, por enseñarme infinidad de cosas que he adoptado en mi filosofía de vida, por quererme incondicionalmente, por dejarme libertad para decidir mi futuro, por trabajar incansablemente por la familia, por hacer el bien desinteresadamente, por ser el espejo donde me miro y el faro que me guía, por sonreír, por saber animarme cuando estaba abajo y festejar mis alegrías, por todo esto y mucho más.

Gracias a mi padre. Por apoyarme en todo momento, mostrando interés infinito y ayudándome siempre que ha sido posible, por tu cariño y ternura, por ser mi modelo a seguir. Por ser mi protector, mi mentor, por toda tu devoción porque estuviese bien, por todo esto y mucho más.

Gracias a mi hermana, el vivo ejemplo de que dos hermanos pueden llevarse genial, una persona magnífica de la que estoy muy orgulloso, gracias a ti he aprendido muchísimo y lo sigo haciendo, me has demostrado que hay que perseguir los sueños hasta el final, me has hecho pasar muchos momentos inolvidables y seguro que vendrán más, gracias por ser como eres, por todo esto y mucho más.

Gracias a mis primos, qué enorme suerte he tenido de nacer en una familia con vosotros, sois más hermanos que primos, en realidad. Gracias a mis primos mayores, habéis sido siempre mi ejemplo a seguir desde pequeño, siempre he aspirado a ser como vosotros y os admiro mucho, gracias por todas las horas de risas que hemos compartido. Gracias a mis primos un poco menores, nos hemos divertido muchísimo, os tengo un cariño infinito. Gracias a mis primos pequeñajos, quizá demasiado pequeños para leer y entender estas palabras, tal vez tengáis la ocasión de hacerlo después, me llenáis de alegría y vitalidad, vuestra felicidad es la mía. Gracias a todos vosotros por formar una verdadera familia, fuerte y feliz. Por todo esto y mucho más.

Gracias a mis familiares, abuelos y tíos. Mi abuelo ya no podrá oírme, pero le doy las gracias por tratarme con cariño y trasmitirme su sabiduría. A mis abuelos les debo directamente mi vida, por lo que mi agradecimiento es máximo. También les debo parte de mi educación y todo el amor que me han dado. También gracias a mis tíos, parte importante de mi familia, que me apoyan, me quieren, se preocupan por mí y disfrutamos juntos. Gracias por todo esto y mucho más.

Gracias a todos mis profesores, desde el colegio a la universidad, pasando por el bachillerato, os debo mi formación y también mi educación como persona. A todos mis profesores de Escolapios, por vivir la vocación de la enseñanza al máximo nivel, por inculcarme valores de responsabilidad, esfuerzo, compañerismo y bondad, por disfrutar de vuestro trabajo y hacerme disfrutar de vuestras clases, por dejar en mí la huella del trabajo duro y también de la solidaridad. Guardo muy buenos recuerdos de todos vosotros. Gracias a mis profesores que durante el bachillerato habéis mostrado gran interés en enseñarnos a mí y a mis compañeros, despertando en mí la alegría del conocimiento y del estudio, gracias por ser tan cercanos y buenos profesionales, por contribuir a crear una gran familia. A mis profesores pasados, presentes y futuros de la facultad, sin vosotros no podría crecer ni avanzar en este camino tan bonito que he elegido, gracias por los incontables esfuerzos que habéis realizado y seguís haciendo para poder formarnos lo mejor posible, gracias por hacerme sentir que estoy en casa cuando voy por los pasillos, las clases o el hospital. A todos ellos, gracias por todo esto y mucho más.

Gracias a mis compañeros y amigos que conocí en el colegio. Algunos de ellos siguen conmigo codo con codo a día de hoy, y me han enseñado el valor supremo de la amistad. Sería infinito hablar de todas las cosas positivas que han aportado a mi vida, y que siguen aportando. Algunos otros, la mayoría, han seguido sus caminos, un poco más alejados del mío, pero guardo con alegría los recuerdos de esta etapa en común, donde me encontré con personas muy valiosas. En aquellos tiempos yo era distinto, tal vez no lo apreciara lo suficiente, pero sin duda hoy debo gran parte de lo que soy a lo que ocurrió detrás de esa gran puerta de madera, entre esos muros y en ese patio. Entré como un niño pequeño, salí como un niño más grande, y aún sigo siendo un niño, que se siente Escolapio pese a ser ateo. Y es por vosotros, gracias por todo esto y mucho más.

Gracias a mis compañeros y amigos que conocí en el instituto. Fueron solamente dos años de mi vida, pero vosotros los hicisteis los mejores de ella. Gracias por las innumerables experiencias que he vivido con vosotros y vosotras, gracias por compartir vuestras ilusiones y sueños conmigo y haber andado juntos por el camino. De esta etapa, que parece que aún no se ha acabado, guardo muchas de mis amistades más íntimas, y eso es algo normal, porque sois simplemente geniales. De nuevo sois muchos, con distintos nombres y caras, distintas historias y habéis tejido distintos hilos, y os doy las gracias a todos, por esto y mucho más.

Hay un nombre que debo mencionar por encima de todos, y es el de Alicia. Tú me has enseñado el amor, y a ti te debo tantísimas cosas, que no me basta con decirte “te quiero” todos los días, ni recordarte lo preciosa que eres cada vez que te veo. Me siento la persona más afortunada del mundo por tenerte a mi lado. La palabra “gracias” se me queda muy corta en este caso, tendré que inventarme otra mejor para ti. Hasta entonces, gracias por todo esto y mucho más.

Gracias a mis compañeros y amigos medio-médicos, sois lo mejor que tiene esta Facultad. Mil gracias por vuestro apoyo, vuestra valiosísima amistad, vuestra confianza, vuestra alegría. En estos tres años he conocido a personas a las que quiero como si fueran mis hermanos o hermanas. Hemos disfrutado y sufrido juntos, hemos estudiado hasta límites insanos y nos hemos dado fiestas tanto o más locas, y durante todo este tiempo he sido muy feliz por estar viviéndolo con vosotros. Sois tantos y tan importantes, que me parece hasta obsceno tratar de agradeceros todo en un solo párrafo, así que dejadme, por favor, que os demuestre mi gratitud día a día, durante el resto de esta hermosa carrera y durante lo que me queda de vida. Gracias por todo esto y mucho más.

Gracias a mi maestro de taekwondo, por enseñarme toda una filosofía de vida que me ha abierto los ojos, por mostrarme que el camino del trabajo duro es el más satisfactorio, por no tirar la toalla conmigo, por guiarme hacia la salud física y mental, por inculcarme los valores del respeto y del grupo, por hacer que disfrute en cada clase y que siga queriendo mejorar. Gracias a todos mis amigos y compañeros del gimnasio, por acompañarme en los duros momentos de entrenamiento, donde me han apoyado cuando han podido, y en los días de fiesta y relax, donde hemos forjado muchos vínculos y hemos disfrutado al máximo. Por todo esto y mucho más, gracias.

Gracias a aquellas personas que alguna vez me pusieron a prueba. Me siento agradecido no solo con la gente con la que congenio, sino también con aquellos que alguna vez me trataron mal, con intención o sin ella. De ellos también he aprendido valiosas lecciones en la vida. He sabido tolerar y enfrentarme a la frustración gracias a que algunos compañeros de viaje me lo pusieron difícil en su momento. No os guardo rencor a ninguno. Yo también soy descuidado con los demás a veces, no puedo pedir que todo el mundo me trate bien, porque es imposible. Gracias a estas malas experiencias, que no han sido terribles nunca (afortunadamente), también he aprendido a valorar más aún si cabe lo bueno de mi entorno. También mi personalidad se ha nutrido de vosotros, también os debo hilos de mi tapiz, así que gracias.

Existe un enorme grupo de personas a las que no he tenido la suerte de conocer, a las que también debo dar las gracias. Hablo de todos los profesionales de la salud, policías, barrenderos, funcionarios…, en definitiva a todos aquellos que os habéis dedicado a servir a los demás en vuestro trabajo. También a los políticos y activistas que lucharon en el pasado y siguen haciéndolo ahora por mejorar nuestra sociedad [Inciso: sí, he dicho políticos. Incluso ahora en crisis económica y política, sigo viviendo en un país excepcional donde se puede vivir muy cómodamente y se puede disfrutar de la vida con facilidad, y parte de ese mérito lo tienen los políticos y otras fuerzas gubernamentales que han legislado y gobernado por el bien común]. Agradezco mucho además a los científicos que, durante siglos, han ampliado las fronteras de nuestros conocimientos, impulsando enormes mejoras en nuestra vida, aparte de alimentar mi vocación. No solo ellos, sino también literatos, artistas… han contribuido a embellecer mi existencia. Dentro de este enorme grupo hay millones de personas anónimas, que se remontan a la noche de los tiempos, y que tienen en común una cosa: buscaron hacer el bien, por ellos mismos o por los demás, desinteresadamente o no, pero en todo caso el bien. Por ello les estoy agradecido, aunque nunca los haya conocido o vaya a conocer jamás.

Por supuesto, gracias a los lectores de este blog. Algunos ya están dentro de los grupos anteriores, porque son gente a la que conozco y admiro, a la que quiero. A otras personas no las conozco. Hay lectores más o menos “fijos” (metafóricamente hablando, porque la frecuencia de publicación de artículos deja bastante que desear), otros esporádicos, otros a lo mejor han leído una frase y se han marchado, algunos han dejado comentarios y otros no… Gracias a todos, este blog está dirigido a vosotros, en definitiva. Si no fuese así, guardaría estas palabras en el disco duro de mi ordenador. Gracias por aquellos que me han animado a seguir aquí, y los que me han dado pistas para mejorar. Muchas gracias.

Gracias a todos aquellos de los que alguna vez aprendí algo y no he citado hasta el momento. Sois mucha gente a la que quiero, y esto es una pequeña lista, así que seguro que me he dejado a mucha gente por el camino. No pretendo que os molestéis si no os he nombrado explícitamente, sería lo último que querría. Sabed que, sin duda alguna, os debo mucha gratitud, puesto que seguro que habéis dejado una huella en mí. De todas formas, no le deis demasiada importancia al asunto, como ya he dicho son solo palabras, espero corresponderos de otras mil formas.

Por último, ¡¡gracias a todos aquellos que seguís siendo optimistas!! La vida es maravillosa, y a veces se me olvida, por suerte estáis vosotros para recordármelo.

¡Un saludo! :)


PD: He puesto mucho sentimiento en este artículo, pero no creáis que me voy a volver un moñas por esto XD. Si me volvéis a ver después de leer esto, actuad con naturalidad, como si nada hubiese pasado… XD

PPD: De verdad que lo siento, no he encontrado sinónimos, así que a lo mejor tanto “gracias”, “agradecimiento” y “gratitud” suena muy redundante… ¿nunca os ha pasado que de tanto repetir una palabra, empieza a “sonar” raro, incluso a perder significado? Pues a mí sí xD Por suerte el significado sigue siendo el mismo.


PPPD: Espero que cuando llegue al puente de la retribución, Rashn no me quite el tapiz XD.

Comentarios

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  2. Y gracias a ti (y a tus padres por hacer posible de que estés aquí) por compartir tu persona con nosotros, ya que enriquece a la par que transmite, y nadie lo sabe mejor que los que te conocemos en persona.

    Un abrazo fuerte.

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  3. Has nacido para ser luz y guiar a otros. Gracias por existir.

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  4. Nunca tantas palabras juntas se resumen en una dola :"CORAZON". Ese organo tan pequeño y a la vez tan necesario que no podemos llegsr a imaginar que encierre tantas cosas como el tuyo. Todos disponemos de uno pero solo unos pocos le dan el buen uso necesario para poder hincharlo y darle la capacidad de abarcar tanto amor, tranquilidad y alegria. Y tu, mi niño, lo has conseguido. Has dejado un agradecimiento pendiente : el que sale de los que tenemos la suerte de tenerte con nosotros. El nuestro, el MIO. Siento orgullo, amor, felicidad de que seas parte mia. Aunque hoy este lejos estoy ahi y tu estas aqui. Besitos desde Canarias.Ana

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