Cómo vencer el miedo (1)



¡Hola a todos!

La vida es para disfrutar: amar, aprender, descubrir... pero para eso necesitamos superar nuestros miedos.

En mi anterior entrada, el rapero Nach nos recordaba que estamos en el "tiempo del miedo". 

Actualmente, en nuestra sociedad solemos estar "amordazados" en ocasiones por miedos de todo tipo, entre los cuales podemos citar:

Miedo al fracaso, a rendirnos, a que nos roben, a perder el trabajo, a seguir en paro, miedo a ser inferiores y no cumplir las expectativas, a no ser aceptados por el resto, a fallar en nuestros planes, a no cumplir nuestros sueños, miedo a ser un "don nadie", a ser un "mediocre", a ser pobre.

Miedo a lo desconocido, a las personas que son distintas y que nos parecen amenazantes, miedo al cambio, a la inseguridad, a quedarnos solos, a hablar en público, a hacer el ridículo.

Miedo a deprimirnos, a nuestro estrés, a no poder dormir, miedo a tener un infarto, a tener un cáncer, a que nos ocurra alguna tragedia, a perder a la gente a la que queremos, a que nuestros hijos les pase algo, a darnos cuenta de que somos viejos y nos queda poco tiempo de vida.


Existen miedos muy concretos que se llaman "fobias", por ejemplo: fobia a las alturas, a los perros, a las arañas o a las agujas. Estos miedos suelen tratarse por un profesional psicólogo y pueden fastidiarnos bastante si los sufrimos, aunque se reducen solo a un ámbito concreto de nuestra vida.

Los miedos anteriores, sin embargo, son mucho más frecuentes. Y, por ello, más destructivos. Vivimos en una sociedad en la que es "normal", por ejemplo, tener miedo a hablar en público. E, inconscientemente, mucha gente tiene miedo a fracasar y a ser un "don nadie". Estos miedos, como dice Nach, "nos atrapan y nos convierten en víctimas". "El miedo mata a la mente". La canción termina con un rotundo "prefiero vivir sin miedo y ser libre de por vida".

Pero parece muy difícil deshacernos de todos estos temores. ¿Cómo vencer el miedo? ¿Cómo superarlo? Una vez lo hagamos, podremos perseguir nuestros sueños, ser libres, lanzarnos a la aventura si así lo queremos.

Para enfrentarnos al miedo, entendamos su causa. No es una causa externa. Sí así fuera, si los miedos surgiesen como consecuencia irremediable de nuestras circunstancias entonces absolutamente todo el mundo tendría miedo por todo. Pero sabemos que no es así. Cada uno tenemos nuestros propios temores, y hay gente más "fuerte emocionalmente" que teme pocas cosas, o ninguna, y gente más "débil emocionalmente" que le teme a más.

La causa del miedo, o de los miedos, es interna. Está en nuestra cabeza. Esto es así, porque la mayoría de ellos no son reales. Son simples fantasmas, fantasías inventadas.

La sensación de miedo o pánico ha servido al ser humano para sobrevivir a lo largo de su evolución como especie. Cuando nuestros ancestros se enfrentaban a situaciones que amenazaban su vida, como por ejemplo un tigre, entraban en "pánico": el corazón les empezaba a latir deprisa, sentían mucho malestar, empezaban a sudar, empezaban a buscar salidas para huir de esa situación. Y eso era bueno, porque así conseguían sobrevivir.

Igualmente, cuando un niño va creciendo, es bueno que le tenga miedo a ciertas cosas, como a algunos animales, porque podrían hacerles daño. El miedo es un mecanismo de defensa evolutivo que está bien. O más que de miedo, podemos hablar de "prevención". Tener un poco de prevención ante las situaciones de la vida es algo positivo, así valoramos mejor los riesgos de nuestras acciones.

El problema viene cuando, en el siglo XXI, en la sociedad occidental, ese miedo no se tiene hacia el tigre o la serpiente. Se tiene hacia el fracaso, el futuro, la incertidumbre, hacer el ridículo, que nos roben el coche, que se rían de nosotros, hacia la soledad, que nos deje la pareja...

Y en estos casos el miedo no nos ayuda de nada. ¡El miedo sirve para luchar o para huir! Para nada más. ¿De qué sirve luchar o huir ante un problema que está en nuestra cabeza, como la idea de "fracaso"? De nada. Nos bloquea, nos hace sentir mal, deprimidos. Nos impide hacer lo que queremos en la vida. Nos genera ansiedad y depresión. Nos causa mucho estrés. En ocasiones extremas, podemos llegar a suicidarnos. ¿Entonces, el miedo actúa como algo "positivo" en estos casos?

No. En la mayoría de las ocasiones, el miedo es algo malo. De hecho, si pudiésemos librarnos de todos ellos, sería fantástico. Podríamos emprender proyectos apasionantes sin tener miedo de fallar, comprarnos un coche sin miedo de que nos lo roben, dar un discurso sin temor a hacerlo mal, iniciar una relación amorosa sin presiones, sin temer que nos engañen...

Y, como el origen del miedo está en nuestra cabeza, tenemos que luchar a ese nivel. En el plano de las ideas, de las creencias.

Para vencer el miedo, hay que "pensar bien" acerca de ellos.

Si transformamos nuestra mente, seremos más capaces de gozar de las cosas pequeñas y grandes de la vida, podremos amar y dejar que nos amen con mayor intensidad y conseguiremos tener grandes dosis de serenidad interior.

¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo es este trabajo mental? Bueno, todavía nos queda saber una cosa más sobre el miedo.

Lo averiguaremos en la siguiente entrega de este artículo :) Así os dejo con las ganas xD No os preocupéis con la espera, ¡mañana la tendréis!

Continuará... :D

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