"Demuéstrame lo contrario..." (La apelación a la ignorancia)


¡Hola a todos!

Hoy, iniciamos nuestro viaje por las falacias lógicas o "trampas" de la argumentación.

Fijaos en el vídeo que inicia esta entrada. Corresponde a unas reflexiones de la periodista Mariló Montero, presentadora del programa "Las mañanas de TVE", de un programa de noviembre de 2012. Podéis encontrar la transcripción del vídeo en la postdata, más abajo.

En resumen, la periodista se refiere al suceso acaecido en El Salobral, pedanía de Albacete (Castilla-La Mancha, España), donde un hombre se suicidó tras cometer un asesinato. Tras confirmar su muerte, su cuerpo se trasladó al hospital para intentar salvar algún órgano que pudiera servir de trasplante.

Mariló mostró su rechazo a que se donasen los órganos de una persona que hubiese asesinado a otra. Su opinión es que el "alma" podía transmitirse, junto con el órgano donado, a la persona receptora. Cuando se confirma que los órganos del asesino de El Salobral no eran aptos para trasplante, la señora Montero se sintió aliviada de oír la noticia.

El punto álgido del vídeo, que fue lo que lo catapultó a la "fama" en Internet (y motivó gran cantidad de réplicas y burlas) fue una frase que, aproximadamente, dice así:
“No está científicamente comprobado que el alma no sea trasplantada con los órganos”

Con este argumento pretende reforzar su idea de que el alma se "mueve" con los órganos que se trasplantan. ¿Es cierto que no se ha comprobado que el alma no se trasplante con los órganos? Sí. ¿Es un argumento válido? No, se trata de una "falacia" o "trampa"... ¿por qué?

Se habla de "argumento dirigido a la ignorancia", "apelación a la ignorancia" o, en latín "argumentum ad ignorantiam" cuando intentamos decir:
  • Esto es verdad, porque no se ha demostrado que sea falso.
  • Esto es mentira, porque no se ha demostrado que sea verdad.
Es una falacia, puesto que no se dan razones para demostrar lo que se dice, sino que se ampara en la "ignorancia", es decir, en el desconocimiento, en la falta de pruebas de lo contrario.

Si lo aplicamos al caso de Mariló, quedaría así:
"El alma se trasplanta con los órganos, porque no está científicamente comprobado que no sea así"

Si usamos esta trampa, estamos huyendo de la responsabilidad de probar lo que decimos. Le pasamos esa responsabilidad a nuestro oponente, que ahora tiene que demostrar lo contrario.

Existe un principio que dice "prueba lo que afirmas, no lo que niegas". Si yo digo que guardo un dragón en mi garaje... ¡debo dar razones de ello! No me vale decir que "no has demostrado que no lo tenga".

Aquí van más ejemplos de esta trampa:
  • - Le he suspendido porque usted copió en el examen.
    - Eso no es cierto.
    - ¿Puede usted demostrar que no copió?
  • No puedes probar que los espíritus de los muertos no regresan a la tierra para comunicarse con los vivos. Por lo tanto, debe ser cierto.
  • Nadie ha demostrado que los extraterrestres existan, así que no existen.
  • No tengo mucha información sobre las actividades de este sujeto, excepto la constancia de que no hay nada en los archivos del FBI que niegue sus conexiones comunistas.
  • No se puede probar la existencia de Dios. Por lo tanto, Dios no existe.
  • No se puede probar que Dios no exista. Por lo tanto, Dios existe.
  • Por supuesto que la telepatía y otros fenómenos psíquicos no existen. Nadie ha mostrado ninguna prueba de que sean reales.
Todos estos casos son falaces, puesto que dan como cierto (o como falso) algo, basándose solamente en la ausencia de pruebas de lo contrario. Si nos fijamos en el siguiente ejemplo:
  • No tenemos ninguna prueba de que los unicornios existan. Por lo tanto, no existen los unicornios.
¡Eso es falso! Podríamos encontrarnos mañana una prueba de que existan los unicornios, en este planeta o en otros. Lo razonable sería decir "es improbable que existan los unicornios", pero no cerrar la posibilidad de que existan.

Por otra parte, ¿se puede demostrar al 100% que los unicornios no existan? Para eso tendríamos que investigar todo el universo, parte por parte, para estar seguros... ¡es imposible!. Por eso, tampoco vale "los unicornios existen porque no se puede demostrar lo contrario". Claro que no se puede demostrar lo contrario, pero eso no apoya la existencia de los unicornios.

Claro que la ciencia no ha demostrado que el alma no se transmite por los órganos (¡porque es imposible demostrarlo!), pero eso no apoya que SÍ se transmita.

En este punto nos puede venir a la memoria la frase: "inocente hasta que se demuestre lo contrario". ¡¡Es lo mismo!! Oh, madre mía, todo el derecho está fundamentado en una falacia (la "presunción de inocencia")... ¿o no? Fijaos en la sutil diferencia que sigue:
  • El acusado es inocente, porque no se ha demostrado lo contrario.
  • Asumimos que el acusado es inocente, porque no se ha demostrado lo contrario.
Lo primero es una falacia. Lo segundo, no: es una regla prudencial. Cuando un jurado dice "inocente", no pretende probar que el acusado está libre de culpa, sino que quiere decir "no hay pruebas de que el acusado sea culpable". Esto es lo que importa, porque solo se castiga la culpa probada.

Parece una falacia, pero no lo es. Un inocente puede haber sido el asesino, pero lo que importa aquí es que no se ha probado su culpabilidad, por eso es inocente a ojos del jurado. La presunción de inocencia  es una regla prudencial que, para evitar el castigo injusto de los inocentes, aconseja considerar a todos los acusados como si fueran inocentes hasta que no se demuestre lo contrario. Además, en muchas ocasiones es imposible "probar" la inocencia. ¡Como tampoco se puede probar que no haya unicornios!

La presunción de inocencia sería equivalente a "asumimos que los unicornios no existen, hasta que encontremos pruebas de que sí existan". Esto no es una trampa, esto está bien, porque no afirma ni niega nada, solo es una regla prudencial, práctica, y deja la puerta abierta a otras posibilidades.

Lo contrario es la "presunción de culpabilidad": todo acusado es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Esta aberración la personalizó el senador estadounidense McCarthy, que en la época de lucha contra los comunistas, afirmaba: "Como nada prueba que no sea usted un comunista, debemos concluir que es usted comunista". Falacia al canto.

Otro ejemplo es la "prueba diabólica". Durante la Inquisición, a los acusados de herejía o brujería se les pedía que demostraran su inocencia, o si no serían torturados y asesinados. ¡Algo imposible! Como ya hemos dicho, probar la inexistencia (de culpa o de cualquier otra cosa) es un imposible lógico.

En resumen, no se ha demostrado que el alma no se transfiera en los trasplantes, y tampoco se ha demostrado que los unicornios no existan, pero eso no apoya en nada la idea de que el alma se "pase" junto con un riñón, o de que vivimos en un mundo de hadas, duendes y unicornios.

Espero que os sea útil para identificar esta "trampa" en los argumentos, para no caer en ella, para contraatacarla si se usa contra nosotros y, cómo no, para no recurrir a ella tampoco.

¡Un saludo! :D

PD: En ocasiones, se pide la dimisión de un político o cargo público que está presuntamente implicado en un caso de corrupción. Este tema está de rabiosa actualidad con las sospechas de corrupción del presidente Mariano Rajoy, presuntamente implicado en el "caso Bárcenas". Si pedimos su dimisión, aunque no se haya probado nada, ¿estamos usando la trampa de la "presunción de culpabilidad"? No. En este caso, al pedir su dimisión, no estamos intentando demostrar que sea culpable, sino que es incapaz de seguir ocupando un puesto de confianza. ¡Aunque sea inocente! En este caso, no es tan importante que sea inocente o no (de eso ya se encargarán los tribunales), sino el hecho de que ya no inspira confianza, y debería dimitir de dicho cargo público por ese motivo.

PPD: Transcripción del vídeo de Mariló Montero:
"[...] Esta mañana una noticia decía que los órganos de este hombre iban a ser donados [...] ¿Está bien donar órganos de alguien que ha matado a otras personas? ¿Aunque, antes de convertirse en un asesino, se dijera de él que era un buen hombre? ¿Alguien querría recibir el pulmón, el hígado, el corazón de otro que ha quitado vidas? ¿Pasa algo por llevar el órgano dentro de ti de alguien que ha matado a otros? [...] (La Organización Nacional de Trasplantes) desmiente rotundamente que los órganos del presunto asesino de El Salobral, vayan a ser donados. No han dicho por qué [...] Pues que quieren que les diga, no les puedo negar que he sentido tranquilidad al saber que los órganos de este hombre no van a dar vida a alguien... sinceramente. Y he sentido además la tranquilidad de no tener que responderme a esas dudas. [...] No, yo no querría esos órganos. No está científicamente comprobado, nunca se sabe, si ese alma está trasplantado también en ese órgano."

PPPD: Hemos visto que las "trampas" no necesariamente deben ser intencionadas. En este caso, la periodista no utiliza esta artimaña para engañar, sino porque genuinamente cree que su argumento es válido. Este es el problema de las falacias: parecen buenas pero no lo son. A veces también caemos en ellas por error o desconocimiento. 

PPPPD: Aunque el problema no es el contenido de sus palabras, sino el argumento que utiliza, también me gustaría hacer un breve comentario del tema de las almas y los órganos. En primer lugar, Mariló da por sentada la existencia del "alma", cosa que es discutible. En segundo lugar, asume que el alma es algo biológico, que permanece unido al cuerpo físico. También asume que el alma se distribuye por igual en el cuerpo: ya sea un riñón, el hígado o, incluso, una donación de sangre tendría también alma. Además, supone que el alma se puede "mezclar" de alguna forma con el de la persona receptora. Por último, da por sentado que el asesino de El Salobral tenía algo de "maldad" en el alma, y que esa "maldad" se podría transmitir. Todos estos postulados son muy improbables de ser ciertos. Respecto a lo que sí se sabe con cierta seguridad, si una persona es "mala" o "buena", se lo debe a su personalidad, pensamientos, creencias, experiencias, que son construcciones del cerebro, y no de ningún otro órgano. El trasplante de cerebro es imposible, además de que se trata normalmente del primer órgano que muere. Por lo tanto, carece de sentido racional, hablar de que la personalidad o cualquier otra característica "humana" de una persona se pueda "transmitir" al hacer un trasplante de riñón, hígado, pulmón, córnea, sangre, médula ósea, piel o cualquier otro.

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