En el medio está la virtud... La falacia del punto medio.


Esta simpática viñeta, obra de La Pulga Snob, ilustra la falacia o "trampa" de la argumentación de la que vamos a hablar hoy.

Para aquel que sea nuevo en el blog, llevo un par de artículos hablando de estos argumentos "tramposos", que parecen válidos pero que no lo son. Si pinchais en la etiqueta Falacias o "trampas" encontraréis el resto de entradas sobre el tema.

Hoy hablaré de la falacia del punto medio, falacia del compromiso, falacia de la moderación o falacia de la equidistancia. Todos estos nombres describen la misma "trampa", en la que podemos caer nosotros por error o desconocimiento o que nos pueden tender en cualquier momento cualquiera que quiera convencernos de algo sin fundamento.

¿En qué consiste? En asumir que, dados dos puntos de vista extremos, la conclusión más válida es la que se encuentra en el punto medio entre ellos.

Pongamos unos cuantos ejemplos para que pilléis la idea:

  • Algunas personas creen que Dios es poderoso y que todo lo sabe. Otras creen que Dios no existe. Parece ser razonable aceptar un término medio. Es decir, probablemente Dios exista pero no es siempre el más poderoso, el total omnisciente, ni el más bueno.
  • La Tierra está hecha principalmente de roca, y Júpiter de gases, así que Marte debe estar hecho de agua.
  • Quiero vender un ordenador por 500€, pero en eBay me ofrecen 1€, así que deberé venderlo por 250€.
  • Tú crees que los extraterrestres no existen, y otras personas creen que sí existen. Por lo tanto, los extraterrestres tienen que estar en un punto medio, no se puede afirmar que no existen, algo de verdad hay.
  • Algunas personas dicen que el cambio climático existe y que es causado por el hombre, y que deberíamos tomar medidas para paliarlo. Otras dicen que es consecuencia de la acción del Sol. Por lo tanto, lo más razonable es pensar que el hombre tiene parte de culpa en el cambio climático, pero es tan potente la acción del sol que apenas va a importar las medidas de corrección que hagamos para evitarlo.
  • Algunas personas creen que la Tierra es plana, otras, que es redonda. Por lo tanto la Tierra debe ser una cosa intermedia.
  • Algunas personas dicen que las antenas de telefonía móvil causan cáncer. Otras, que eso no es posible. Por lo tanto, las antenas de telefonía móvil pueden causar cáncer en algunas ocasiones.
  • Ante el problema de las drogas algunos optan por legalizarlas. Otros, por mantener la prohibición. Lo mejor será legalizar su uso en determinadas circunstancias y no en otras.
  • Las opiniones del partido X son muy radicales, lo mejor es votar al partido de centro, que tiene ideas más moderadas.
  • Los partidarios de la homeopatía dicen que puede curar muchas enfermedades. Sus opositores, que no cura ninguna. Está claro, pues, que la homeopatía puede ayudar a curar un cierto número de enfermedades.
El esquema está claro. Dos ideas extremas, y la del medio es la mejor de las posiciones. Esto puede ser cierto, a veces, pero no siempre. Por eso, cuando usamos este argumento, es una "falacia": es posible que lo considerado como "extremo" sea en realidad el hecho cierto.

Es verdad que, en general, el hecho que se presenta como intermedio o moderado suele ser más correcto que los extremos. Pero no siempre es así, puesto que la verdad de un argumento se basa en las razones objetivas que lo apoyan, independientemente de qué se considera "extremo", y de qué se considera "moderado".

Decía Aristóteles que "en el medio está la virtud"... pues, amigo mío, esto no siempre es así. Y mientras intenten convencernos de algo usando este argumento, podemos quejarnos de esta "trampa".

¡Un saludo! :D

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