Errores del pensamiento (X): Uso de "debería..."



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RESUMEN "Para vagos"

Definición: una de los errores más frecuentes y potentes. Consiste en utilizar reglas rígidas: "debo" hacerlo todo bien, la gente me "debería" tratar siempre bien, las cosas me "deben" ser favorables. Autoexigencias poco realistas, que nos llevan a sentimientos de frustración, culpa, resentimiento, ira, depresión...

Alternativas: convertir esas exigencias en preferencias. Cambiar "debería" por "me gustaría que fuese así, pero si no lo es, no pasa nada, mi felicidad no depende de eso".
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¡Hola a todos!

Aprovechando esta racha de artículos seguidos que llevo (con este ya son 4, yúhu!), hoy concluiremos una serie de entradas a las que en su momento llamé "Errores del pensamiento" (distorsiones cognitivas), y que podéis encontrar en el archivo del blog, con la etiqueta "Errores del pensamiento".

Hoy toca el último de la lista de 10 que iba a comentar. Se trata del uso de "debería...", también llamado exigencias o autoexigencias.

¿En qué consiste? Se trata de mantener creencias, reglas, rígidas e inflexibles sobre cómo tienen que suceder las cosas, caracterizadas por tener un alto nivel de exigencia.

Las identificaremos al oir expresiones como "debería", "tendría que", "habría que", "es necesario que", "absolutamente"...

El psicólogo Rafael Santandreu (autor del libro “El arte de NO amargarse la vida”), considera que esta distorsión cognitiva es la base de todas las creencias irracionales básicas que tenemos los seres humanos. La clasifica en tres grandes “deberías”:

  • ¡Debo! hacerlo todo bien o muy bien.
  • La gente ¡me debería! tratar siempre bien, con justicia y consideración.
  • Las cosas ¡me deben! ser favorables.

En su libro describe un “Top Ten” de ideas generadoras de malestar en nuestro tiempo, entre ellas se encuentran muchos “deberías”: 

  • Debo tener a mi lado a alguien que me ame. 
  • Tengo que ser alguien en la vida, aprovechar bien mis cualidades y virtudes. 
  • La gente no me debería menospreciar en público. Debo saber responder y defender mi imagen. 
  • Debo tener un piso en propiedad. De lo contrario, soy un maldito fracasado muerto de hambre (esta se está desvaneciendo con la llegada de la crisis inmobiliaria y económica) 
  • Debo tener buena salud para ser feliz. Cuanto más viva, mejor. 
  • Tengo que ayudar a mis familiares: padres, abuelos, hijos… Mi ayuda es fundamental para su felicidad. 
  • Tengo que tener una vida emocionante. De lo contrario, mi vida es un aburrimiento y, de alguna forma, un desperdicio. 
  • La soledad es muy mala. Los seres humanos deben tener a alguien cerca porque si no, son unos desgraciados.
Otro ejemplo sería el de un hombre preocupado excesivamente por los posibles errores que podría cometer en su trabajo ya que se decía “debería ser competente y actuar como profesional, y no debería cometer errores”. 

Más ejemplos para redundar en la idea:
  • “No debo cometer errores”
  • “Debería ser el amigo, amante, esposo, profesor, estudiante perfecto”
  • “Tengo que gustar a todos”
  • “La vida debería ser fácil, sin problemas”
  • “Debería estar siempre feliz y sereno”
  • No debería sentir emociones negativas, tales como la ansiedad, la tristeza, la rabia o los celos”

Decimos que estas ideas son creencias irracionales porque se trata de exigencias infantiles, “debería” tajantes, inflexibles y poco realistas.

¿Qué consecuencias negativas puede tener este Error del pensamiento?

Las consecuencias emocionales son: irritación, frustración, culpa (hacia uno mismo), resentimiento (hacia los demás). Favorecen la ira, la rabia y la agresividad.

Esto ocurre porque cualquier desviación de estas reglas tan rígidas se considera intolerable o insoportable, dando lugar a alteraciones emocionales extremas, a partir de pensamientos del tipo:
  • Es “terrible” que no haya hecho las cosas bien. 
  • No puedo soportar que la gente no me trate adecuadamente. 
  • ¡La vida es un asco! ¡Qué desgracia que me haya sucedido esto!
Los "deberías" podrían estar en la causa de la mayoría de los problemas emocionales que tenemos hoy en día, por lo que nos estamos enfrentando a uno de nuestros enemigos más poderosos (que reside en nuestra cabeza)

¿Qué podemos hacer para luchar contra este temible adversario?

Podemos enfrentarnos a los "deberías..." haciéndonos un par de preguntas:
  • ¿Qué pruebas tenemos para mantener que eso tenga que ser así necesariamente?
  • ¿Realmente es tan grave que una cosa no sea "como debe"? ¿Podríamos comprobarlo?
Es necesario flexibilizar la regla. Para ello, "debemos" (xD) sustituirla por una "creencia racional" (en vez de una irracional). Tenemos que convertir los "debería" (exigencias) por "preferiría" (preferencias)

Por ejemplo, tal y como lo expone Santandreu, los tres principales "debería" quedarían reducidos a:

  • Me gustaría hacerlo todo bien, pero no lo necesito para disfrutar del día.
  • Sería genial que todo el mundo me tratase bien, pero puedo pasar sin ello. 
  • ¡Cómo me gustaría que las cosas me fuesen favorables! Pero no siempre va a ser así y lo acepto. Aun así, todavía puedo ser feliz.
Convertimos las "necesidades" en lo que son, es decir: en preferencias y objetivos legítimos, pero jamás condiciones indispensables para la felicidad.

Con este artículo doy por concluida la serie de "Errores del pensamiento". Hay muchos más, y muy interesantes, si tenéis ganas de aprender más se encuentran todos en internet, de donde he extraído la mayor parte de mi información.

Espero que os hayan servido de utilidad y que aprendamos juntos a vivir con una mente más racional, que no es una mente de robot, sino una cabeza bien amueblada, con emociones saludables, y no plagada de "Errores del pensamiento"

Un saludo! :D

PD: para este artículo he utilizado, aparte de internet, el libro de Rafael Santandreu: "El arte de No amargarse la vida". Haré aquí una breve reseña para quien le interese el tema. Se trata de uno de los libros de no ficción más vendidos estos últimos años, y es un buen manual recopilatorio de la "psicología cognitiva", la rama de la ciencia que intenta comprender nuestros pensamientos y aplicar ese conocimiento para sanar a las personas. Es un libro muy ameno, sencillo de leer, que incluye numerosas anécdotas y casos reales de pacientes con problemas emocionales. Y, al estar basado en la ciencia, se aleja mucho de otros libros de "autoayuda", que son más una recopilación de frases bonitas o ideas interesantes, pero que no suelen funcionar en la práctica. Lo recomiendo a todas aquellas personas a las que les interese los temas de psicología que trato en el blog. Santandreu da también conferencias y charlas de la misma temática que se pueden encontrar en Youtube y también en la página web del programa "Para todos la 2", de televisión española, donde colabora como invitado semanal.


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