“No puede ser cierto: ¡sería horrible!”. El argumento dirigido a las consecuencias.




¡Hola a todos!

Hoy continuamos con nuestro pequeño curso de "falacias" o "trampas" en la argumentación. Recordamos que una falacia o, como la llamo, "trampa", es un argumento que parece bueno pero no lo es. Es un razonamiento incorrecto que tiene pinta de ser válido, y por ello podemos confundirnos y creérnoslo. Aprendiendo las trampas más comunes podremos evitar caer en ellas y que no nos convenzan de cualquier cosa por falsa que sea.

Imaginaos que, por poner el ejemplo actual de la situación en España, una persona dice:

"El presidente no puede haber cobrado dinero negro. ¡Eso significaría la disolución de la confianza en España, y sería terrible para la estabilidad política y económica!"

Aquí vemos que intenta "convencernos" de una conclusión ("el presidente no ha recibido dinero ilegal"). Para ello, usa un argumento ("sería horrible para el país"). Esta estructura: premisa, argumentos, conclusiones... es algo que hacemos todos los días, casi instintivamente, cuando tenemos que defender una idea, una posición en un determinado tema... El problema aparece cuando el argumento que usamos es inválido, en ese caso, se convierte en una "trampa". Si alguien acaba creyendo que el presidente es inocente por este argumento, ha caído en la trampa.

Este tipo de trampa se llama "argumento dirigido a las consecuencias", en latín "ad consequentiam", o también se le llama a veces "falacia de las valoraciones irrelevantes".

El nombre lo dice todo. Intenta convencernos de que algo es verdad o mentira apelando a las consecuencias que tendría que algo fuese verdad o mentira:

  • Esto es falso porque tiene consecuencias negativas.
  • Esto es verdadero porque tiene consecuencias positivas.
En el caso del ejemplo, es falso que el presidente haya cobrado en dinero negro porque tendría consecuencias negativas (disolución de la confianza, inestabilidad política y económica)

¿Por qué es un argumento tramposo? Porque la verdad o falsedad de algo es independiente de que sus consecuencias sean buenas o malas. Es decir:
  • Hay cosas ciertas que tienen consecuencias malas (por ejemplo, era cierto que hubo un accidente nuclear en Chernóbil, pese a que tuvo terribles consecuencias
  • Hay cosas falsas que tendrían consecuencias buenas si fuesen ciertas (por ejemplo, es falso que existan hadas mágicas de los deseos, aunque si las hubiera sería algo fantástico)
Cuando estamos hablando sobre qué cosa es preferible, entonces podemos hablar de sus consecuencias.
Por ejemplo: deberíamos tomar este camino porque llegaremos antes y será más cómodo, en vez de este otro que será más pedregoso y oscuro.

Pero cuando discutimos sobre qué cosa es verdad o mentira, da exactamente igual que sus consecuencias sean buenas o malas. Lo único que importa es dar razones de si es verdad o mentira.

Algunos ejemplos más de esta trampa, para reconocerla más fácilmente y evitar caer en ella:
  • Racionalidad y capacidad de análisis no pueden ser considerados atributos masculinos. Equivale a conceder a los hombres una ventaja injustificada en las demandas de empleo y en las promociones.
  • No me interesa si el Gobierno tiene razón. En ningún caso nos conviene reconocérsela.
  • No procede tomar declaración al ex-presidente González porque representaría un estigma para su persona.
  • El presidente no ha robado fondos del Estado, porque si lo hubiera hecho, habría perdido las elecciones.
  • Dios debe de existir, porque si no existiera no habría moral y el mundo sería horrible.
  • El jugador hizo todo lo que pudo, porque, si no, no hubiéramos ganado el partido.
  • El Universo se creó en 6 días. De otro modo, se destruiría la credibilidad de la Biblia.
  • Tiene que haber algo después de la muerte. Si no, la vida no tiene sentido.
  • ¿Que a Federico le gustan los hombres? No, eso no puede ser, su padre lo mataría.

¡Un saludo! :D


PD: este artículo merece ser compartido en twitter y facebook. Si no, ¡la gente no sabría defenderse de las falacias! xD

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