Desmontando mitos del tabaco (2): "Fumo porque me gusta"


A un 70-80% de los fumadores les gustaría dejar de fumar, sin embargo siguen fumando principalmente por la adicción al tabaco.

_________________________________________________________________________________
PUNTOS CLAVE

  • La mayoría de fumadores quiere dejar de fumar.
  • Muchos fumadores intentan dejar el tabaco, pero pocos lo consiguen.
  • La causa de que sigan fumando pese a que no quieren es la adicción a la nicotina.
  • La nicotina causa dependencia y síndrome de abstinencia, y modifica el cerebro del fumador.
  • Los primeros cigarrillos resultan desagradables y hay que esforzarse para acostumbrarse a fumar.
  • La afirmación de "fumo porque me gusta" es falsa en la mayoría de los casos: se fuma por la adicción.
_________________________________________________________________________________

Entre el 70% y el 80% de los fumadores confiesan que les gustaría dejar de fumar. Según la última encuesta de la SEMFYC (Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria), de 2013, el 61% desearía dejar de fumar y el 23% querría fumar menos.

Además, casi todos ellos prefieren que sus hijos no sean fumadores.

Casi el 40% de los fumadores intentan dejar el tabaco al menos una vez al año. En ese tiempo, solo lo consiguen definitivamente el 3-5%. ¿Por qué, si desean dejar de fumar, no lo consiguen?

La adicción a la nicotina es la causa principal de que se siga fumando.

La razón principal es la dependencia a las sustancias adictivas del tabaco: nicotina y más de 300 sustancias químicas, algunas diseñadas para aumentar la adicción. La nicotina causa dependencia física y psicológica, que se manifiesta con el síndrome de abstinencia. La abstinencia es la razón principal por la que muchos fumadores que intentan dejarlo sin ayuda profesional recaen en la primera semana del tabaco.

Las conductas adictivas no puede controlarse en primera instancia con la voluntad: la afirmación de "yo controlo" es ilusoria. El fumador es incapaz para predecir cuándo podrá dejar su hábito: "algún día dejaré de fumar". La adicción al tabaco modifica el cerebro del fumador: lo hace hipersensible a la nicotina, por lo que es muy fácil recaer. Para el que nunca ha fumado sus conductas resultan difícilmente comprensibles, pero los ex fumadores pueden ponerse en su piel perfectamente.

Sin embargo, una vez que se han hecho adictos a la nicotina, la mayoría de los fumadores dicen, en algún momento u otro, que fuman "porque les gusta". Pero esto solo es verdad en un escaso porcentaje de los casos.

La mayoría de los fumadores admiten que su primera experiencia con el cigarrillo fue muy desagradable y que tuvieron que hacer esfuerzos para acostumbrarse a fumar. Pero, una vez acostumbrados, la adicción no les proporciona felicidad. La gente no fuma porque quiere, sino porque potentes sustancias químicas han alterado su cerebro haciéndole muy difícil abandonar el hábito sin ayuda profesional.

Comentarios

  1. La explicación es correcta, pero cuál sería la forma de atacar esa dependencia?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Geroncio, gracias por leer :)
      Existen muchas formas, dependen de cada persona y del contexto. En mi opinión lo más importante es que la persona que fuma encuentre una motivación poderosa para dejar de hacerlo, y a partir de ahí puede buscar alternativas. Hay personas que dejan de fumar con solo proponérselo, a otras le va bien acudir al médico que le puede proporcionar algunos fármacos que ayudan en el proceso, a otras apoyo psicológico... Cada persona es un mundo.
      Un saludo! :D

      Eliminar
  2. La explicación es correcta, pero cuál sería la forma de atacar esa dependencia?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario