La pendiente resbaladiza o "efecto dominó"

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Resumen "para vagos"

La falacia de la pendiente resbaladiza, deslizante o "efecto dominó", consiste en rechazar una decisión o paso en una determinada dirección, alegando que eso conllevará una avalancha de consecuencias negativas inevitables en la misma dirección.

Se trata de una falacia o "trampa", porque no tiene en consideración si los diferentes eslabones en la cadena de consecuencias son probables o improbables, sino que, directamente, se consideran ciertos o seguros, lo cual es falso.

Para refutar este engaño hay que analizar, paso por paso, si las consecuencias que se plantean son probables o no lo son.
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¡Feliz 2014 a todos!

Cada año suele empezar de la mano de una retahíla de buenos propósitos: apuntarnos al gimnasio, dejar de fumar, aprender inglés, pasar más tiempo con la familia... Por desgracia suelen quedarse en meras intenciones... ¡si no ponemos de nuestra parte el suficiente esfuerzo!

Este año desde Las Memorias de Charles tenemos muchos buenos propósitos, uno de ellos es aprender a pensar y a razonar mejor. Y deseamos que no se quede sólo en unas palabras bonitas sino que pase a formar parte de nuestra realidad.

¿Por qué pensar y razonar mejor? Nuestra cabeza, nuestros pensamientos, rigen en gran medida nuestro destino en la vida y cómo nos desenvolvemos en ella. Si no controlamos bien cómo pensamos y sobre qué, esto nos puede llevar a muchos problemas y a sufrir innecesariamente, podemos hacer daño a los demás y sobre todo a nosotros mismos. No obstante, si nos adiestramos en el arte del pensamiento crítico y libre, tendremos a nuestro cerebro como potente aliado a la hora de ser más felices día a día.

Aprendiendo a razonar mejor en 2014 conseguiremos llegar más fácilmente a conclusiones verdaderas, en todos los aspectos de nuestra vida que nos interesen. Aprenderemos a navegar por las turbias aguas del mundo de la información y de la desinformación. Tendremos poder para tomar decisiones, que es de lo que se trata la vida, de una manera libre y consciente. Esto llevará a nuestros pies por el camino que nosotros decidamos, y no por el que otros quieran para nosotros.

Una de las mejores formas para aprender a hacer algo bien, en este caso a razonar bien, es fijarse en cómo no se debe hacer. Señalando los errores en el razonamiento será más fácil encontrar el camino correcto de pensamiento.

Así que hoy retomamos el tema de las "Falacias" o "Trampas" en el razonamiento. En la etiqueta Falacias o "trampas" encontrarás sucesivos errores del razonamiento que ya hemos analizado en el blog, y cuya característica principal es que parecen buenos argumentos pero encierran graves errores que nos pueden llevar a confundir la verdad con la mentira y viceversa.

Hoy hablamos de la falacia de la "pendiente resbaladiza", también denominada a veces como pendiente deslizante, y por similitud con la analogía, "falacia del efecto dominó".

Imaginemos una ladera de una montaña que esté completamente recubierta de hielo. Si, una vez que estamos en la cima, nuestra mala fortuna nos lleva a tropezar, nuestro cuerpo caerá por la ladera y no encontraremos forma de frenarnos: de forma inevitable continuaremos cayendo a más y más velocidad hasta que suframos un fuerte impacto en el suelo. Lo mismo ocurre si colocamos cientos de fichas de dominó de pie, a una distancia calculada, y tiramos la primera de ellas: las demás continuarán cayendo irremediablemente hasta que todas las fichas estén en el suelo.

Pues bien, lo mismo que le pasa a esa pendiente deslizante o a las fichas del dominó puede ocurrirle a nuestros argumentos. Solo que, en este caso, debemos estar atentos porque lo más probable es que estemos cayendo en una "trampa" o falacia.

Vamos con un ejemplo real de esta pendiente resbaladiza. No nos interesa el tema concreto del que habla , sino solo la forma, el razonamiento (las falacias son trampas en la argumentación, no en el contenido de lo que decimos).

"Si usted permite la eutanasia en este caso en que parece justificada, entonces cualquier paciente que no esté en una situación terminal podrá escoger esta forma de suicidio legal, y, a continuación, cualquier persona simplemente deprimida podrá decidir el fin de su vida con ayuda médica."

Este puede ser un argumento prototípico de la pendiente resbaladiza. Imaginaos que estamos arriba de la montaña, damos un desafortunado traspiés (en el ejemplo equivale a "permitir la eutanasia en un caso que parece justificada"), y comenzamos a caer sin remedio: cualquier enfermo terminal recurre a la eutanasia. Luego, conforme aumentamos la velocidad, llegamos a un final descalabrado: cualquier persona deprimida recurrirá a la eutanasia.

En este ejemplo de razonamiento, un paso inicial (permitir la eutanasia), nos lleva a una serie de desastrosas consecuencias, sin que podamos hacer nada por impedirlo. Una vez que nos deslizamos por el hielo, no hay marcha atrás, e inexorablemente vamos cayendo. En el ejemplo: si permitimos la eutanasia, al final todo el mundo cuando esté triste se suicidará. Igual que si tiramos la primera ficha del dominó, caerán todas hasta llegar a la última.

¡Ojo! Esto es una falacia, una trampa. Es falso. Alarma. Precaución. No tiene por qué ocurrir así, y lo más probable es que no ocurra así.

El esquema general de la falacia es: 

"Si realizamos un determinado movimiento o acción en una dirección, 
esto generará una cascada de eventos uno tras otro en la misma dirección, de forma inevitable".

Si A, entonces B. Si B, entonces C. Si C, entonces D...
A->B->C->D->...->Z

En esta falacia, el paso final de la pendiente es un descalabro, un fuerte impacto: el argumento termina concluyendo un panorama desolador y desagradable (que todo el mundo se suicide cuando esté un poco triste).

¿Dónde está el fallo? ¿Por qué esta forma de argumentar es engañosa?

El quid de la cuestión es este: en la pendiente resbaladiza las conclusiones son inevitables. Sin embargo, esto no es cierto en la mayoría de los casos, puesto que conforme vamos avanzando en la cascada de argumentos la probabilidad de que sean ciertos disminuye.

Por ejemplo: si se aprueba la eutanasia ¿todos los enfermos terminales podrán acceder a ella? Parece poco probable, porque se reservaría para casos muy concretos. Y si todos los enfermos terminales recurriesen a ella, ¿qué probabilidad hay de que cualquier persona deprimida pueda hacer lo mismo? No parece que se vaya a considerar igual a los deprimidos que a los gravemente enfermos. Como vemos, las consecuencias se "cogen por los pelos": la pendiente no resbala tanto como creíamos al principio.

Continuaremos citando más ejemplos de esta falacia, junto a sus correspondientes refutaciones, para seáis capaces de identificarla en cuanto la veáis:

"Hijo, basta con una copa para iniciar el camino del alcoholismo. El primer paso es crucial. Si lo pruebas y te gusta, querrás más, y cuanto más consumas más dependiente te harás, hasta acabar completamente alcohólico. Hazme caso: lo he visto muchas veces." 
(No a todos los que prueban el alcohol les acaba gustando, ni todos los que beben alcohol acaban siendo alcohólicos, sino una minoría)

"Un megamuseo urbano se puede defender, mediante una pendiente resbaladiza, alegando que de no construirlo la ciudad perderá renombre y atractivo; atraerá menos turistas; algunos negocios no se instalarán y otros abandonarán la ciudad; se perderán empleos, subirán los impuestos y descenderá el precio de las propiedades inmuebles. Un desastre." 
(Aquí se presenta un panorama lúgubre final, mediante una cadena de consecuencias negativas que son todas improbables, o al menos no son completamente seguros)

"Ya sé que he girado mal, guardia, pero, por favor, no me multe. Si lo hace, me quitarán el permiso de conducir, no podré trabajar y mis hijos se verán en la miseria." 
(Aquí, aparte de intentar argumentar "dando pena", hay una pendiente resbaladiza: puede que la multa no le retire el carnet, puede que aún sin conducir pueda seguir trabajando, y es poco probable que por estar una temporada sin trabajar sus hijos se vean en la miseria. Y además, aunque todo eso fuese cierto, no es un argumento válido para no multar a alguien (ver El argumento dirigido a las consecuencias)

"No se puede suprimir el servicio militar obligatorio porque distanciaríamos a los ciudadanos de su compromiso con la nación, lo cual debilitaría nuestra capacidad defensiva y de disuasión, con lo que en la práctica estaríamos invitando a que se abuse de nosotros y no se respeten nuestros intereses, especialmente los comerciales,con las consecuencias inevitables de recesión económica y desempleo. Ya se sabe que cuando esto ocurre la sociedad se siente irritada e insegura, la política se torna inestable y cualquier incidente puede crear un caos revolucionario." 
(¡Para el carro! ¿Suprimir la mili distanciará a los ciudadanos de la nación?, ¿qué probabilidad hay de que eso debilite la defensa del país?, ¿quién ha dicho que eso es equivalente a que se vayan a permitir abusos comerciales?, ¿qué probabilidad hay de que eso cause más paro?, ¿siempre que hay paro se produce un caos revolucionario?. Como en toda falacia del dominó, se dan por supuesto conclusiones negativas bastante cuestionables, para desalentar a tomar la primera decisión. Se equipara "suprimir el servicio militar obligatorio" con "desastre absoluto", y si no estamos atentos "nos la pueden colar")

"Debieras dejar de fumar porque la debilidad frente a la adicción caracteriza a una personalidad insegura, incapaz de afrontar las responsabilidades de un empleo o de una relación. Acabarás sola, infeliz y en la miseria." 
(No todos los fumadores son inseguros. No todas las personas seguras son incapaces de mantener un empleo, y tampoco una relación sentimental. Todas estas posibles consecuencias son poco probables, y no se deben asumir como seguras)

"Si los estudiantes no se plantan ahora ante la administración por este problema pequeño, el decanato pensará que tiene luz verde para arrebatarnos otro y otro derecho, hasta no dejar ninguno." 
(Muy típico. Es posible que eso ocurra, pero no es probable, y mucho menos seguro, que el decanato haga desaparecer todos los derechos de los estudiantes. Un recorte en un derecho no equivale a la destrucción absoluta de las libertades)

"Los jóvenes no educados en el respeto a Dios, serán reacios a soportar disciplina alguna para la honestidad de la vida y, avezados a no negar nada a su concupiscencia, serán llevados fácilmente a agitar la misma paz del Estado." 
(Las personas sin educación religiosa pueden ser igual de honestos que los que sí la han tenido. Incluso aunque sean más deshonestos, no implica necesariamente que monten un golpe de Estado)

"Cualquier recorte en la asistencia sanitaria puede parecer banal, pero es muy peligroso. Los pequeños recortes abren la puerta a los grandes recortes y, finalmente, a la supresión del sistema sanitario gratuito. Si no impedimos esta  tendencia, el Gobierno pensará que tiene las manos libres para acabar con el sistema sanitario público." 
(Quiero hacer especial hincapié en este argumento, ya que estás tan de moda actualmente en España los recortes en sanidad. Para defender una sanidad pública no hace falta recurrir a razonamientos falaces y tramposos, y además estos pueden volverse en nuestra contra al no tener una base firme y verdadera. En este ejemplo, puede que sea cierto que un recorte aumente la probabilidad del siguiente, pero en todo caso hablamos de probabilidades, no de certezas. No podemos afirmar que el Gobierno "tiene las manos libres para acabar con el sistema sanitario público", porque esto es dar por cierto una serie de hipotéticas y terribles consecuencias negativas, que no tienen por qué ocurrir. Cada recorte debe enfrentarse con argumentos válidos relativos al caso concreto, no equiparándolo con la destrucción total del sistema sanitario. Si se reduce el gasto en tiritas, por poner un ejemplo absurdo, no debemos rasgarnos las vestiduras y pensar que los hospitales cerrarán y que volveremos al siglo XIX, porque esa cascada de consecuencias negativas es improbable).

"Una vez que una sociedad permite que una persona quite la vida a otra, basándose en sus mutuos criterios privados de lo que es una vida digna, no puede existir una forma segura para contener el virus mortal así introducido. Irá a donde quiera." 
(Un ejemplo similar al que utilizábamos anteriormente de la eutanasia. Se equipara tomar una decisión con la infectividad de un virus asesino, pero como hemos visto no todo es tan inevitable, y ni siquiera los virus se propagan siempre)

"La elección de los métodos de enseñanza se debe dejar en manos de los profesores. Si se permite que los estudiantes influyan en este campo, querrán intervenir en otros, incluso en la dirección de la Facultad. Esto conduciría a la ruptura del orden, la disciplina y, en definitiva, a la desaparición de toda docencia universitaria." 
(Los estudiantes no tienen por qué estar interesados en la dirección de la Facultad, y si tuvieran influencia en ese campo no querría decir que se destruiría ni el orden ni la disciplina. Se exageran las posibles consecuencias negativas sin tener en cuenta que son poco probables)

"Si legalizamos la marihuana, entonces más gente empezaría a consumir crack y heroína, y tendremos que legalizar esas drogas también. Dentro de poco tendremos una nación llena de drogadictos." 
(La conclusión implícita es: no debemos legalizar la marihuana. Dejando a un lado que se deba o no legalizar, no se puede utilizar este argumento para defender ninguna postura, puesto que es tramposo y falso. Que se legalice una droga no implica necesariamente que el resto se vaya a legalizar, y tampoco parece 100% seguro que esta medida aumente el consumo de crack y heroína)

"Napoleón, por el contrario, sostenía que la gran necesidad del momento era aumentar la producción de comestibles, y que si perdían el tiempo en el molino de viento, se morirían todos de hambre." 
(Invertir en el molino de viento no implica necesariamente que no quede dinero para producir comida y que se mueran todos de hambre. Aquí Napoleón "patina" al dar por cierta una consecuencia improbable)

"Un camionero llama a la radio para protestar por una tractorada que bloquea las carreteras: ¡No me dejan trabajar! Si no trabajo una semana, no llego a fin de mes. Si no llego a fin de mes dejo sin pagar una letra. Si dejo sin pagar una letra me embargan el piso. Si me embargan el piso, me deja mi mujer. Si me deja mi mujer, tengo que pegarme un tiro." 
(Me recuerda al título de la película aquella de " una serie de catastróficas desdichas". Nuestro pobre camionero asume, siguiendo un razonamiento tipo dominó, que por no ir a trabajar un día acabará suicidándose. En el camino olvida que por un día sin sueldo no necesariamente no llegará a fin de mes, y que en ese caso no tiene por qué dejar de pagar una letra al banco, y que el banco por una letra no es probable que le embargue. Y desde luego, supone que una vez que esté desahuciado, le dejará su mujer, lo cual es bastante rocambolesco, y si le deja la mujer tampoco hace falta suicidarse, hay mucha gente sin mujer por ahí vivita y coleando)

En un capítulo de la serie "Salvados", Pedro Nuñez, exdelegado del gobierno en Madrid, criticaba la campaña catalana "no vull pagar", un movimiento de desobediencia ante el pago de unos peajes en unas autopistas, con un argumento falaz de pendiente resbaladiza. Su razonamiento fue similar a este: "si no se acata una ley como el pago de los peajes, entonces no se acatarán el resto de leyes, y sobrevendrá la anarquía y el caos". Como ya hemos visto, este tipo de finales apocalípticos no tienen por qué ocurrir.


Resumiendo:

La falacia del efecto dominó o de la pendiente resbaladiza consiste en una cadena de argumentos que conduce, desde un comienzo aparentemente inocuo, a un final terrorífico. La conclusión siempre es esta: no debemos tomar el primer paso, por sus consecuencias remotas, hipotéticas y desagradables.

La falacia consiste en que una vez realizado el primer movimiento en una dirección se continuará inevitablemente en la misma dirección, algo que es posible pero no necesariamente cierto (incluso si fuese probable, no significa que sea 100% seguro). Se dan por fundadas consecuencias que no son seguras y a veces ni siquiera probables.

Para evitar caer en la falacia se deben aportar argumentos para la conexión entre los sucesos y tener en cuenta que a medida que se desencadenan más sucesos la probabilidad de que estos ocurran es siempre menor. Debemos examinar cada uno de los eslabones de la cadena argumental para ver si son plausibles o no. En el momento en el que una conclusión no sea inevitable, podremos trazar una "barrera", que impida que sigamos cayendo por la pendiente de hielo.




¡Un saludo! :D

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