¿Por qué no bebo alcohol?



¿Por qué no bebo alcohol?

Probablemente sea una de las preguntas que más veces me han hecho en los últimos años: “¿por qué no bebes?”. A cada persona le he dado una contestación distinta, pero similar en el fondo. En este escrito intento responder adecuadamente a todos ellos, y de paso enseñaros un poco más cómo soy yo y cómo pienso.

En primer lugar, para quien no lo sepa, actualmente no bebo alcohol. Así que lo mejor será empezar con un poco de historia…

Empecé a probar el alcohol a los 16 años, de una forma progresiva. ¿Por qué empecé? Bueno, parecía algo divertido, algo que hacían todos, y en ese momento no le veía contrapartidas negativas, así que me dejé llevar, por así decirlo. Durante unos años me convertí en un chaval “normal” (salvando las diferencias xD) que salía de forma más o menos frecuente a hacer botellón con los amigos, bebiendo cubatas, vino, etc. Al principio me costó un poco, porque el sabor me desagradaba, pero hice por “acostumbrarme”: así conseguí habituarme al tinto, al vodka y a la ginebra, que es lo que más solía beber. Con la cerveza no pude, y mira que lo intenté a conciencia… Así pasó el tiempo hasta un punto, que no sitúo del todo ahora mismo, alrededor del final de 1º de la carrera, en el que dejé de beber. Desde entonces, no he vuelto a probar bebida alcohólica alguna.

¿Por qué dejé de beber? Podría pensarse que un cambio brusco del estilo vendría motivado por alguna experiencia traumática. Pues no. Nunca he tenido ninguna “mala experiencia” con el alcohol, no solía beber “demasiado”, podíamos decir que “controlaba”. Tampoco me llegué a pillar ninguna borrachera de entidad (salvo algún episodio gracioso xD), ni tuve problemas del tipo de agresiones, accidentes, ni nada por el estilo. Tampoco nadie de mi entorno lo tuvo, ni nadie me presionó a tomar esa decisión. Fue una elección meditada y razonada.

Fue una elección racional. Racional quiere decir “usando razonamientos”, que es como mejor abordo las situaciones de conflicto, y el resto de situaciones en general. Todo surgió por un pensamiento de “¿estoy siendo coherente conmigo mismo cuando bebo alcohol? ¿Me siento a gusto conmigo mismo?”.

Cuando bebía, aparte de experimentar los efectos positivos y negativos del alcohol, no podía evitar tener la sensación de que estaba siendo “presionado” por los demás para hacerlo. Es decir, que lo hacía porque el “grupo” me incitaba a hacerlo, porque es una cuestión cultural, no porque yo lo eligiera libremente. Eso de por sí no me gustaba, porque sé que la sociedad puede incitarte a hacer cosas en contra de tus propios intereses. Quizá lo que más “disonancia” me causaba (una disonancia cognitiva es una contradicción entre lo que uno hace y lo que uno piensa o cree) era el diferente comportamiento que tenía con el alcohol y, curiosamente, con el tabaco.

¿Por qué bebía y, sin embargo, no fumaba? Desde siempre me había repugnado el tabaco, y nunca lo he probado, de hecho me desagrada bastante siquiera notar el humo. ¿Cómo justificaba no fumar? Por salud, claro: el tabaco causa un montón de enfermedades horribles y de muertes antes de tiempo. Y entonces, examiné el alcohol… ¿el alcohol causa enfermedades y muertes prematuras? Pues sí, y además muchas. Pero… un poco de alcohol no es malo, ¿verdad? Claro, que yo no sabía cuánto era “un poco” y cuánto era “mucho”… ¿Y si hubiese nacido 30 años antes, cuando fumar estaba mejor visto y todo el mundo lo hacía? ¿Habría fumado también entonces, como bebo ahora?...

Ante esa ambivalencia, me planteé hacer un estudio serio de la situación. Resolución de conflictos: la teoría es fácil, solo hay que hacer listas de “argumentos a favor” y “argumentos en contra”. No es tan fácil, claro, hacer esas listas. Así que recientemente pedí ayuda a unos amigos para participar en un supuesto “trabajo de investigación” sobre el alcohol (llamémoslo mentirijilla piadosa… xD), dándome argumentos a favor y en contra. Las ideas de mis particulares cobayas de laboratorio las recojo en el ANEXO al final del artículo. Mi propia lista podría ser, en resumen, algo así:

- Cosas buenas que tiene el alcohol: te diviertes más, te dejas llevar, tienes experiencias más intensas, te ayuda a socializarte y a pasártelo mejor, ayuda a ligar, exteriorizas más fácilmente tus sentimientos, forjas relaciones de amistad…

Si el alcohol solo tuviese estas cosas positivas, está claro que seguiría bebiendo. Es más, lo haría a todas horas, y todo el mundo bebería alcohol a todas horas. Pero es obvio que también tiene una cara negativa…

- Cosas malas que tiene el alcohol: daña tu salud, causa muchas enfermedades, entre ellas cáncer, cirrosis y enfermedades cardiovasculares, causa muertes por estas enfermedades y también por un mayor riesgo de accidentes de tráfico y violentos (en nuestro país, el alcohol es la 2ª causa de enfermedad), existe siempre un riesgo de volverse alcohólico, daña el cerebro, te hace más proclive a comportamientos nocivos, como asumir demasiados riesgos, o perder la dignidad de maneras diversas, puedes fastidiar a los demás, estropear relaciones…

Estas consecuencias negativas me importaban bastante. Sobre todo las relativas a mi salud, porque estudio Medicina y soy quizá más consciente que otras personas del sufrimiento que puede acarrear. Poniéndolo en la balanza… ¿qué pesaba más para mí? Me gustaban los efectos positivos del alcohol, pero quería evitar sus funestas consecuencias. 

Analizando más detalladamente la situación, me di cuenta que los efectos que yo consideraba “positivos” del alcohol podían reducirse a una sola palabra: DESINHIBICIÓN. Un término muy manido, pero que describe bien lo que tiene de atractivo el alcohol: beber “libera” al cerebro de su filtro constante, y así pueden aflorar los sentimientos subyacentes y uno puede dejarse llevar, y con ello disfrutar más. ¿Podía conseguir un efecto de desinhibición evitando los efectos tóxicos del alcohol? ¿Existía tal vez un punto medio? ¿Podía disfrutar de un consumo “moderado” de alcohol?

Esa, a priori, podría ser una buena solución: beber la cantidad de alcohol justa para minimizar los efectos negativos y maximizar los positivos. Ahora bien, ¿cuánto es una cantidad “moderada” de alcohol? Resulta que, para los hombres, es menos de 20 g de alcohol al día (es decir, dos cervezas, dos copas de vino… como mucho). No obstante, cualquiera que se vaya de botellón, sabrá que dos cervezas es una cosa irrisoria, algo con lo que ni siquiera se entra en calor, por así decirlo. Tal vez el equivalente a dos cervezas me haga sentir mejor al principio, pero con el tiempo me afectaría tan poco como beber agua, y haría falta beber más para conseguir los mismos efectos (es lo que se llama “tolerancia”). Si bebía más, ya estaba entrando en ese consumo de riesgo que tanto quería evitar. Y además, un botellón por definición es un consumo masivo de alcohol.

El consumo moderado no me seducía. Además, como tampoco me gustaba excesivamente el sabor del alcohol (cerveza, vino…), sino sus efectos, tampoco disfrutaría de beber esporádicamente una cerveza con las comidas, por ejemplo.

Entonces me quedaban dos opciones: o seguir bebiendo, o renunciar a todo, lo bueno y lo malo. Seguir bebiendo estaba descartado, porque me gusta ser coherente con mi esquema de valores, y cuidar de mi salud está dentro de él. Pero si dejaba de beber, me arriesgaba a pasármelo mal, a aburrirme, a no disfrutar como antes… ¿o no?

Si lo mejor que tiene el alcohol es que desinhibe, pensé… ¿puedo desinhibirme sin necesidad de beber? ¿Puedo hacerlo a voluntad? Había leído estudios que demostraban que parte del efecto que causa en nosotros el alcohol es en realidad “efecto placebo” (nuestras propias creencias y expectativas nos causan cierta sensación de borrachera en el entorno adecuado). Y además… ¿puedo elegir simplemente “no inhibirme”, y así no necesitaré desinhibirme?

Entonces hice la prueba. Salí de fiesta sin beber, intentando que toda la diversión proviniera de dentro de mí, dejándome llevar porque así lo decidía yo. Y resulta que lo que experimenté me sorprendió. Me lo pasé tan bien o mejor como antes, cuando bebía. Y además, podía controlar cuándo quería desinhibirme, cuánto y para qué, por lo que los efectos secundarios de la desinhibición también los aplaqué. Tenía tan interiorizada la idea socialmente aceptada de que “sin alcohol no hay diversión”, que al ver que me divertía, me sorprendí. Y lo mejor de todo: ningún tóxico había dañado mi cuerpo.

Sucesivas experiencias me convencieron de esto, así que un día decidí dejarlo definitivamente. Veía que el alcohol ya no me aportaba nada, que sus efectos eran fundamentalmente negativos ahora que había aprendido a desinhibirme si así quería. Pasaron los años, y a día de hoy es una de las decisiones de las que más satisfecho me siento.

No he renunciado a la diversión, ni mucho menos. De hecho, a veces cuando estoy de fiesta y me encuentro con alguien, alguno se piensa que voy borracho o contentillo, cuando en realidad no he probado ni una gota. Además, me he ahorrado un montón de dinero que antes solo servía para dañar mi hígado, mi estómago y mi cerebro.

Durante estos años mucha gente ha intentado que vuelva a beber. Hablo de mis amigos y de la gente más cercana a mí. ¿Por qué no bebes? ¡Venga, solo un cubata! ¡Venga, un chupito solo! No entiendo del todo la motivación que les ha llevado a hacerlo, supongo que se sienten más a gusto si todos hacen lo mismo, o simplemente piensan que así se lo pasarán mejor. El caso es que he resistido todas sus invitaciones, y me ha sido muy fácil porque tenía estas ideas bien claras. 

Ahora, sí puedo decir que elijo hacer lo que me gusta hacer, y que no soy una oveja más del rebaño, sumisa a las tendencias sociales y culturales. Sé que estoy en minoría y que hago algo “contracultural” por así decirlo, y me satisface haber tomado este paso.

He escrito todo lo anterior porque me apetece. No quiero dar lecciones a nadie, ni pretendo que nadie siga mi ejemplo, ni creo que beber alcohol sea una cosa degradante ni de borrachos. Simplemente esta es mi opinión, mi forma particular de ver la vida. Que cada uno siga su propio camino, yo he escogido este, ahora ya sabéis por qué lo he elegido. 

Si alguien ha leído hasta aquí, se lo agradezco por el interés. Y si no, le envío un saludo a Obama, que estará por ahí espiando… xD



ANEXO:

Esta lista ha sido confeccionada con aportaciones de mis amigos. Es un indicador de cuáles son las creencias generales sobre el alcohol. No es una lista exhaustiva ni mucho menos, y como veréis es más prolífica en los aspectos “a favor” que “en contra”, lo cual es lógico porque normalmente uno suele filtrar, y escoger aquellas creencias que están de acuerdo con su comportamiento (por ejemplo, a nadie se le ocurrió que el alcohol causa cáncer, cosa que sí está muy interiorizado con el caso del tabaco). También hay unos cuantos argumentos locos xD.

A FAVOR
EN CONTRA
SALUD
Previene el riesgo cardiovascular en mayores de 55 si bebes 1 al día. Una copa de vino al día es buena para la salud.
Combate el frío
Quita el dolor, por ejemplo el de los zapatos de tacón.
Ayuda a mantener la especie xD
Desinfecta. Quita catarros y carraspera xD
Te relaja los nervios. Sueltas estrés.
Aporta energía (calorías), ¡bueno para apocalipsis zombie!
Incluso para los niños: un sorbito no hace daño (tengo amigos un poco siniestros xD)

SALUD
Resaca. Vómitos.
Mata neuronas.
Engorda.
Deshidrata.
Puede darte un coma etílico.
Destroza el hígado.
Te puedes destrozar la vida.
Crea dependencia. Es una droga.
Puedes darte golpes y hacerte heridas.
Peligro al conducir: aumenta el tiempo de reacción.
Distorsión de la realidad.
Falta de equilibrio.
Puedes hacerte alcohólico.


DIVERSIÓN (y sabor)
Efecto principal: desinhibe.
Te diviertes más
Puedes jugar a juegos divertidos de beber con tus amigos.
Hace que te tomes bien perder a juegos (porque significa beber más).
Haces cosas que nunca harías, tienes experiencias y anécdotas divertidas
Te dejas llevar más, disfrutas más sin ponerte trabas.
Hace bailar a gente que de normal no bailaría. Y cantar.
Sensación de euforia y alegría.
Aguantas más tiempo de fiesta
Celebrar el fin de exámenes
El buen sabor de las bebidas: cerveza, vinos, combinados.
Está bueno beber cerveza y vino con las comidas.
Es divertido beber con la familia.
Irse de cubos es una forma barata de pasar el rato con tus amigos y divertirte.
Te hace más creativo artísticamente, facilita que improvises (haces todo lo que piensas, no tienes miedo a meter la pata)

DIVERSIÓN
(Efecto principal: desinhibe.)
Puede darte bajón.
Llega un punto en que no te lo pasas bien sin beber.
Dificulta la erección. Peligro de vida sexual insana.

SOCIALIZACIÓN
Efecto principal: desinhibe.

Ayuda a ligar. Ves más atractivas a personas del sexo opuesto. Estás más receptivo para ligar.
Puedes aguantar más tiempo practicando sexo.
Ayuda a socializarte y a hacerte amigo de cualquiera.
Hablas mejor idiomas extranjeros
Te atreves a decir cualquier cosa que tienes en tu cabeza
No sientes tanto miedo en confiar en la gente
Exteriorizas más fácilmente tus sentimientos. Aumenta la sensación de felicidad si en ese momento estás feliz, y también tu tristeza si estás triste.
Aumenta las relaciones de amistad.
Arregla las relaciones sociales al permitir resolver conflictos ocultos.
Te enteras de los trapos sucios de los demás xD
Da confianza
Conoces gente.
Los botellones aumentan las relaciones sociales, es fácil establecer conversación con otras personas.
Postureo y hacerse el cultureta en catas elitistas
Ahogar penas
Sirve como reencuentro. Une mucho a los grupos de amistad.
Te hace parecer más divertido y labrarte “una buena reputación”
Sin sangre de Cristo no hay Eucaristía XD
Motivo de comienzo principal: “todos lo hacían”: integrarse en un grupo.
Brindis en las comidas.
Regalar vinos caros te da estatus social. También entender de vinos.
Brindar es una tradición navideña.
Es divertido que en las reuniones familiares siempre haya alguien pasado de la rosca.
SOCIALIZACIÓN y OTROS
(Efecto principal: desinhibe.)
Haces cosas de las que te arrepientes.
Te haces más irresponsable.
Hablas más de lo necesario.
Recaes con exnovios (xD)
Puedes volverte agresivo. Pelearte con amggios.
Puedes joder la noche a los demás.
Puedes perder cosas o perderte tu solo (xD)
El botellón deja todo hecho un desastre.
Multas, multas y más multas si te hacen soplar.
En el trabajo puede que hagas que seas incompetente y por lo tanto te echen o hagas algo más.
No puedes pilotar ni manejar armas.
Se pueden aprovechar de tu estado de embriaguez.


ECONOMÍA
Bueno para la economía: bares, vino exportado.
Bueno para el turismo: vienen guiris de fiesta.
Es una forma de diversión barata.
Cara al exterior de la “marca España”.

SI NO BEBES TÚ PERO LOS DEMÁS SÍ… (COSAS NEGATIVAS)
Te toca cuidar de los demás.
Puede tocarte evitar peleas entre borrachos, peligroso. Llamar a ambulancias…
Te toca conducir.
Te sientes un bicho raro, no te integras. ¡Hay que adaptarse!
No pillas las bromas, no estás en la misma onda de sentido del humor. No te divierten las mismas cosas.
Te cansas antes.
Dependes de que el grupo haga cosas más divertidas.
No te desinhibes tanto.
Pasas más frío.
El grupo no te hace caso.
Ves a los demás como tontos.
Te amargas.
Te cuesta pasártelo bien una vez que ya te has acostumbrado a divertirte bebiendo.


Comentarios

  1. Bello ese proceso que yo he seguido con otros aspectos de mi vida y que me ha llevado a calmar esas disonancias cognitivas de las que hablas que tan en tensión le mantienen a uno. ¡Pero una cerveza por el gaznate cuando acabo de trabajar y muchas de ellas cuando voy de fiesta...! Me gusta tanto la cerveza que no quiero renunciar a ella y no me provoca ninguna disonancia cognitiva su consumo jeje

    Repito: bonito proceso. Felicidades

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    1. ¡Muchas gracias por tu comentario, un saludo!

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  2. Bonita entrada y muy interesante te felicito...

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    1. ¡Muchas gracias por pasarte por aquí y comentar, un saludo!

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  3. Gracias por este artículo...llevo desde los 20 y pocos sin beber...nunca me ha gustado, iba a botellones, bebía con repugnancia...y tooooda la vida oyendo la misma pregunta "Por qué no bebes????" sintiéndome un bicho raro...pues por la misma razón que no como casquería, porque NO ME GUSTA...imposible, la gente nunca queda satisfecha con la respuesta...

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    1. ¡Gracias por leer y comentar! y enhorabuena por hacer lo que quieres y no dejarte presionar ;)

      Un saludo :D

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    2. Gracias por ser como eres y hacer del mundo un lugar mejor xDD
      No en serio, a mi me pasa como a ti, me deshinibo sin alcohol y la gente me toma por borracha. En realidad nunca me he emborrachado ni bebido demasiado alcohol, ni fumo ni me drogo, ni nunca me ha gustado porque en el insti tuve una época súper tímida y antisocial y me salté la fase en la que todo el mundo comienza a beber y fumar. Ahora me dicen fiestera, pero no bebo y muchos amigos todavía se sorprenden.
      Así que me alegro de encontrar por aquí a otro que sabe, y tiene que ser muy divertido salir de fiesta contigo, pero visto que eres Señor X y yo la anónima de turno, difícil jajaja
      Una última cosa, si te gusta pasarlo bien sin beber, tienes que probar a aprender salsa y salir por discotecas latinas. La gente bebe poco, es muy alegre y se respetan mucho entre sí y a las chicas, y son todos al final una gran familia. Me encanta salir a donde sea, pero nunca me lo paso mejor que en una fiesta latina :D (y el típico no se me da bien bailar no es excusa, que la mayoría de los tíos baila lo suficientemente bien a los dos meses de clases, y muchos aprenden directamente en discotecas, como yo xD).
      Lo dicho, un abrazo, y me quedo con la lista de pros y contras, buenísima ("sirve para mantener la especie" me ha matado xDD).

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    3. Jajajaja gracias por comentar, Anónima xD Me pasa muy parecido a ti, y además también me gusta bailar (aunque lo hago "a mi manera" xD). Es una buena recomendación la de las fiestas latinas, puede que me lo apunte... y a lo mejor nos encontramos bailando, "borrachos" de salsa, que el mundo es muy pequeño xD

      Un abrazo y gracias otra vez por pasarte por aquí ;)

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    4. Jajajaj ya te veo acercándote a todas las salseras "ebrias" diciendo "Hola, soy Señor X", y las tías huyendo (ノ ゚Д゚)ノ
      Pasaba por aquí ahora que me aburro un poco y mola mucho tu forma de pensar, no sólo por lo de no beber sino en general, te iba a comentar otra entrada pero oye mira, así sabes que soy la Anónima de Turno jajaj
      Así que gracias por responder, y seguramente me pase de nuevo porque de verdad que escribes cosas muy profundas (interesante lo del poliamor, pero "History has changed a lot... So it can change today" es lo mejor que he escuchado hoy). Un abrazo

      AdT xD

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    5. Jajajaja ya lo he intentado un par de veces y no me ha dado buenos resultados x.x
      Muchas gracias, me alegro que te guste y que te pases por aquí.
      Un abrazo :)

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  4. hola señor x me parece muy bien lo que has hecho , el alcohol puede llegar a ser malo , yo nunca lo he probado , y tengo 17 años , no he tenido necesidad beber , pienso que si no lo necesito, para que consumirlo , al igual que el tabaco , son drogas que nos pueden perjudicar a la larga y yo no quiero nada nocivo , te diria incluso que no paso más alla del agua y a mi me va bien , no soy mejor que nadie solo soy yo mismo , asi que no seguiré el rebaño de la sociedad , sere diferente como tu

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    1. Muchas gracias Carlos por leer y comentar, y enhorabuena por tu decisión.
      ¡Un abrazo!

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