El argumento más "patético" que existe


________________________________________________________________________________
Resumen "para vagos"

En este mundo de la información, necesitamos de la guía del pensamiento crítico para evitar que nos manipulen.

Una forma de manipulación es el "sofisma patético" o "argumento dirigido a las emociones". Consiste en intentar convencernos de algo apelando a nuestras emociones (miedo, culpa, rencor, odio, envidia, lealtad, patriotismo...), en vez de dar razones y argumentos objetivos y ciertos.

Detectar esta falacia o "trampa" nos ayuda a evitar caer en ella y hacer más difícil que nos manipulen en contra de nuestros intereses.
_________________________________________________________________________________

¡Hola de nuevo!

En un mundo como el actual, en el que vivimos rodeados de información, y de gente que intenta convencernos de miles de cosas (ya sea desde la televisión, los periódicos, la escuela, nuestra propia casa o este mismo blog que estáis leyendo), a veces uno puede llegar a sentirse "perdido". ¿Qué es cierto? ¿Qué es falso? ¿Debería votar a este partido político, a este otro, o no votar a ninguno? ¿Compraré este producto que me anuncian? ¿Debo hacer caso a estos consejos, me ayudarán en mis objetivos? Etcétera. Inmensidad de dudas ante la gran cantidad de decisiones que tomamos cada día.

A nosotros, que nos ha tocado vivir en la era de la "información", no se nos escapa que necesitamos una "guía" para poder diferenciar cuál de esa información es útil, veraz y nos interesa para nuestra vida, y qué cosas son falsas, perjudiciales o peligrosas para nuestro bienestar. Si no tenemos esta especie de "timón", es muy fácil que naufraguemos en las aguas de la sobreinformación y acabemos actuando, sin quererlo, en contra de nuestros propios intereses.

En este blog os ofrezco algunas claves para haceros con el timón del "pensamiento crítico", una herramienta que permite "filtrar" aquella información que es falsa o malintencionada, y quedarnos con los datos, las realidades que son ciertas. Como un faro que nos guía en la bruma, el pensamiento crítico nos permite alcanzar nuestros propios objetivos y seguir nuestra ruta, sin ser manipulados tan fácilmente por los demás.

Dentro de esta guía para navegantes, uno, primero de todo, ha de evitar las numerosas "trampas" que esconde el océano embravecido. Durante nuestra travesía, veremos caminos que parecen suculentos a primera vista, atajos estupendos, rutas despejadas, pero que esconden peligros y rocas. Igual que los cantos de sirenas, en este mundo de la información también hay monstruos marinos que nos seducen con sus encantos y nos llevan a un destino fatal: nos manipulan, nos engañan, nos confunden y hacen que actuemos como marionetas para sus intereses, en detrimento de los nuestros. Estas "trampas" son las llamadas "falacias lógicas".

Una "falacia lógica" es una forma de engañar, de persuadir de manera maléfica, de manipular la opinión de una persona. Al igual que una buena "trampa", o de un canto de sirena, a primera vista esta forma de argumentar parece muy atractiva y válida, pero en el fondo... se trata de un pasaporte para el desastre. Encontraremos falacias en todas partes, siempre que haya una persona intentando convencernos de cualquier cosa. Saber identificarlas nos dará el poder para esquivarlas y no dejarnos sabotear en nuestro propio camino vital.

Ya hemos visto unas cuantas falacias en este blog (las encontraréis pinchando en la etiqueta Falacias o "trampas"). Hoy vamos con el argumento probablemente más "patético" que usarán para intentar manipularos. De hecho, su nombre técnico es "sofisma patético".

¿Por qué este nombre? Pathos, en griego, significa "emoción". El sofisma patético consiste en "apelar a las emociones" para intentar convencer a una persona. Es por eso que también se llama "argumento dirigido a las emociones".

Si intentamos demostrar que un argumento es cierto, debemos dar razones, datos, reflexiones objetivas que sean ciertas. Si en vez de argumentar de forma lógica, intentamos convencer a alguien apelando al miedo, a la culpa, al ridículo, al victimismo, a la envidia, al rencor... o a emociones positivas como la lealtad, la piedad, la solidaridad... entonces estamos tendiendo una "trampa": el sofisma patético.

Veámoslo con un ejemplo, aunque abundan miles de ellos. ¿Quién no ha oído nunca que se intente convencer a una persona, amenazándole con "¡Qué disgusto le vas a dar a tu padre!"? En este caso hacemos un "chantaje emocional" para intentar manipular a alguien.

"Me decepcionaría que dijeras lo contrario", podría ser el colofón de una frase destinada a convencerte de que apoyaras una determinada medida, por ejemplo. El interlocutor te intenta hacer sentir culpable, para que de esta manera hagas lo que él quiera.

También se ha llegado a oír mucho por estos lares: "¿Es que quieres hacer llorar a la Virgen?", como supuesto "argumento" para covencerte de que no hagas algo que pueda estar mal visto.

"Si no estudias Derecho como el resto de tus hermanos... ¡me voy a morir del disgusto!", podría decir una madre empeñada en manipularte para que estudies lo que ella quiera. Esta madre, sin saberlo, ha usado un argumento falaz conocido desde los griegos: apela a tu sentimiento de culpa, para manejarte y controlarte.

También en política, el sofisma patético es sumamente útil y extendido. Si agudizáis los oídos, lo oiréis por todas partes. Cantos de sirena. "¿Dejaremos que alguien piense que los españoles hemos sido cobardes?" ¡Por supuesto que no!, diríamos exaltados... en ese caso han apelado a nuestro sentimiento del honor, para a continuación convencernos de algo probablemente falso, pero ya nos tienen en el bote.

"De un patrono nunca puede venir nada bueno", puede decirle un obrero a otro. En este caso, apela a su sentimiento de rencor, de odio y revancha hacia su superior. Ahora ya no se razona con argumentos lógicos, sino con las tripas. Y las tripas suelen equivocarse mucho sobre qué es verdad y qué es mentira.

Así, el "sofisma patético" o "argumento dirigido a las emociones", es una estupenda herramienta para persuadir a los demás, evitando que piensen de forma crítica, manejándolos como un rebaño de ovejas dóciles. La falacia, o "trampa", consiste en intentar convencernos dejando de lado las razones, los argumentos lógicos, objetivos, veraces, centrándose única y exclusivamente en crear un fervor que interese para manipularnos.

Ahora que conocemos esta falacia y le hemos puesto nombre, será más fácil detectarla cuando zarpemos del puerto y nos adentremos en el mar del día a día. Allá donde haya alguien interesado en despertar, con su discurso, emociones primitivas en nosotros, es un lugar donde probablemente haya "gato encerrado", y habrá que estar alerta para evitar que nos manipulen. Debemos exigir que se nos remita a las razones objetivas de por qué deberíamos hacer una cosa o la contraria, de por qué una afirmación es cierta o falsa, de manera fría, razonada, sosegada.

Vamos a concluir con una serie de ejemplos de distintas variedades de esta falacia. Si nos acostumbramos a ver su verdadero rostro, será más fácil para nosotros aguantar sus influencias:


- Apelación a la lealtad: 

"Con mi patria, con razón o sin ella"

"Ya sé, guardia, que he girado donde está prohibido, pero los colegas tenemos que ayudarnos. No me vas a tratar como si fuera un paisano. Si lo piensas bien comprenderás que tengo razón y, sobre todo, recuerda que

siempre te he prestado ayuda."


- Argumento desde la fuerza (apela al miedo a las represalias):

"Mira Laura, tú necesitas este empleo y yo necesito una secretaria cariñosa, así que será mejor que nos entendamos."

"Escuche guardia, ya sé que me he saltado el Stop, pero usted no sabe con quién está hablando. Me parece que a usted no le gusta mucho su empleo. Yo miraría más por mi familia. Si usted me pone la multa tendré que hablar con sus jefes..."

"Por supuesto, usted es libre de hacer lo que le parezca mejor... pero usted es consciente de que nuestro Banco es uno de los principales anunciantes de su periódico y estoy seguro de que no desea perjudicarnos publicando ese artículo."

"Haga usted lo que guste, Mawnsey, pero si vota en contra nuestra, compraré mis ultramarinos en otro sitio: cuando pongo azúcar al té me gusta sentir que hago un beneficio al país manteniendo a comerciantes que están del lado de la justicia"

"C3PO: Él ha hecho un movimiento correcto, gritar no te servirá.
Han Solo: (interrumpiendo) Déjalo. No es inteligente irritar a un Wookiee.
C3PO: Pero, señor, a nadie le preocupa irritar a un androide.
Han Solo: Es porque los androides no le arrancan los brazos a sus contrincantes cuando pierden y los wookiees sí.
C3PO: Entendido, señor. Te sugiero una nueva estrategia, R2: deja ganar al Wookiee."



-Apelación a la misericordia, a la pena:

"Si lo haces me voy a sentir muy mal."

"Sólo un gobierno sin entrañas puede echar a la calle a los trabajadores del astillero."

"Ya sé que está prohibido girar a la izquierda, guardia, pero no me multe, por favor. He tenido un mal día; estaba intentando llegar al hospital porque acaban de ingresar a mi anciana madre. Y voy con el tiempo justo porque entro a trabajar dentro de una hora en mi segundo empleo que es de tiempo parcial y salario mínimo, pero no puedo perderlo porque es el único soporte de los diecisiete miembros de mi familia."

"¡No asesiné a mis padres con un hacha! Por favor, no me condenen. Ya estoy sufriendo demasiado por ser huérfano"


- Apelación al miedo:

"Si no te gradúas, siempre serás pobre"

"Dios existe: si no crees en él arderás en el infierno"


- Apelar al ridículo:

"Si la teoría de la evolución fuera cierta, ¡sería decir que tu abuelo era un gorila!"


¡Existen infinidad de ejemplos! Todos tienen en común que intentan convencernos de cosas dudosas provocando emociones en nosotros. ¡Tened cuidado con estas trampas!

¡Un saludo! :D

Comentarios

  1. Las peores las de aquellas personas que quieren hacer sentir culpables a los que no desean tener hijos y lo único que consiguen es cabrearles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola de nuevo Abecedaria y gracias otra vez por tus comentarios.
      Los argumentos de recurrir a la culpa son formas bastante evidentes de manipular a los demás. Si alguien ha intentado esas estrategias contigo (o con alguien conocido), es porque no quieren que seas tú misma la que elijas tu vida, sino que quieren moldearla según sus valores.
      Cualquier intento de alguien para hacernos sentir culpable debe encendernos las alarmas.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario