La felicidad y el sufrimiento son estados mentales (Budismo aplicado, I)


¡Empezamos con la serie de enseñanzas del budismo aplicadas a la vida real!


Vayamos al grano… ¿Por qué somos felices o infelices? Cuando las cosas no marchan bien en nuestra vida y nos encontramos en dificultades, solemos pensar que el problema es la situación en la que estamos. Es decir, solemos pensar que los “problemas externos” son los que nos causan felicidad o sufrimiento.

En realidad, esto no es así, sino que todos los problemas que experimentamos provienen de la mente. Veámoslo.

Cuando, por ejemplo, tenemos una avería en el coche, solemos decir: “Tengo un problema”, pero en realidad no somos nosotros quienes tenemos el problema, ¡¡sino el coche!! El problema solo aparece cuando tenemos sensaciones desagradables por esa avería del coche. Es decir, que la verdadera naturaleza de nuestros problemas son las sensaciones desagradables en sí mismas, que forman parte de nuestra mente. Si no nos importase en absoluto que el coche se averiara, entonces no sufriríamos, lógicamente. Iríamos a arreglar el coche pero no nos alteraríamos más que lo justo.

Entonces es útil distinguir entre los problemas “internos” y los “externos”. Los problemas del coche existen fuera de la mente (externos), mientras que los nuestros están en su interior (internos). Si los problemas externos no se convierten en internos, no sufrimos.

Por lo tanto, los verdaderos problemas solo aparecen cuando reaccionamos de manera negativa ante las dificultades. Si respondiésemos ante las dificultades con una mente pacífica y constructiva, no nos causarían problemas e incluso llegaríamos a considerarlas como oportunidades y retos para progresar en nuestro desarrollo personal. Es decir, si queremos solucionar nuestros problemas, debemos transformar nuestra mente (que es el origen de los verdaderos problemas).

Todos nosotros, me atrevería a decir que sin excepción, queremos ser felices y evitar nuestros problemas y sufrimientos. Por lo general, intentamos hacerlo utilizando métodos externos, cambiando nuestra situación… pero esto no nos trae felicidad permanente, porque la felicidad y el sufrimiento son estados mentales y, por lo tanto, sus causas principales no existen fuera de la mente misma. Si queremos ser verdaderamente felices y liberarnos del sufrimiento, debemos aprender a controlar nuestra mente.


En resumen: Debemos comprender que no son las circunstancias externas las que nos hacen felices, sino el modo en que nuestra mente se relaciona con ellas.


El próximo día veremos qué es lo que hay en nuestra mente que nos lleva al sufrimiento en vez de a la felicidad.

Aquí tenéis el esquema, que será nuestra guía. De momento es muy sencillo, y paso a paso llegaremos al final.



¡Un saludo! :D

PD: os animo a comentar lo que queráis, sea bueno, malo o neutro.

Referencia: Cómo solucionar nuestros problemas humanos, Geshe Kelsang Gyatso, Ed. Tharpa.

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