Las perturbaciones mentales: apego, odio y aferramiento propio (Budismo aplicado, II)

Hemos visto que la verdadera fuente de nuestros problemas y sufrimiento se encuentra en la mente. ¿Cuál es su origen? Nuestras perturbaciones mentales. Son tres “engaños” que nos causan sufrimiento: el apego, el odio y el aferramiento propio. Ellos son la causa principal de nuestros problemas. Los explicaré brevemente.
El apego
El apego aparece cuando nos aferramos a toda costa a aquello que deseamos, y sufrimos cuando lo perdemos o cuando no lo conseguimos.
Tenemos un intenso apego a satisfacer nuestros deseos y para lograrlo trabajamos mucho durante toda la vida. Cuando no logramos satisfacer nuestros deseos, nos sentimos frustrados y deprimidos, y por ello a menudo nos enfadamos y causamos más problemas tanto a nosotros mismos como a los demás. Si no tuviéramos este apego, no habría base para sufrir ni tener problemas cuando padecemos alguna pérdida.
Un ejemplo es el apego a nuestras creencias. Cuando alguien nos contradice sentimos de inmediato una sensación desagradable. Como resultado, nos enfadamos, lo cual da lugar a discusiones y peleas con los demás, y esto a su vez nos causa más problemas. La mayoría de los conflictos políticos que existen en el mundo están causados por personas con un intenso apego a sus creencias.
Hablaré un poco más del apego más adelante, ahora nos vamos a centrar principalmente en la siguiente perturbación mental.
El odio
El odio o enfado es una de las perturbaciones mentales más comunes y destructivas, y nos aflige casi todos los días.
El odio surge cuando observamos un objeto animado (sobre todo, una persona) o inanimado, sentimos que es desagradable, exageramos sus malas cualidades y deseamos perjudicarlo. Puesto que el enfado está basado en una exageración, no se corresponde con la realidad. Es una emoción* muy destructiva que no sirve para nada.  (*: los budistas usan el término “mente” para referirse a emociones o pensamientos, hay mentes que nos perjudican y mentes virtuosas o buenas)
Este libro se centra fundamentalmente en cuál es el origen del odio, las consecuencias que tiene para nuestra vida diaria, y cómo erradicarlo. Así que haremos mucho hincapié en él estos días.
El aferramiento propio
El origen del odio y el apego es la tercera perturbación mental, que para los budistas es la madre de todos los problemas: la mente de aferramiento propio (también llamado ego).
El aferramiento propio es la percepción errónea que cree equivocadamente que tanto nosotros mismos como los demás tenemos existencia verdadera o inherente. En realidad, los fenómenos no existen de forma inherente, sino como meras designaciones. La mente necia del aferramiento propio se aferra al yo, a lo mío y a todos los demás fenómenos como si tuvieran existencia verdadera, y generamos apego hacia los objetos que nos agradan y aversión hacia los que nos desagradan. Entonces, realizamos acciones con las que perjudicamos a otros seres sintientes y, como resultado, experimentamos sufrimientos y problemas. Debido a que nuestro sentido del yo y de lo mío con existencia verdadera es tan intenso, nuestro aferramiento propio actúa como causa fundamental de todos nuestros problemas diarios.
El aferramiento propio puede compararse con un árbol venenoso. Los demás engaños son sus ramas; y el sufrimiento resultante, sus frutos. Si no controlamos estos engaños, no podremos solucionar nuestros problemas humanos.




Nos centraremos todos estos días en cómo combatir el odio dentro de nuestra mente. Para ello, también veremos algunas técnicas para reducir nuestro apego y aferramiento propio. Nuestro objetivo será no volver a sentir odio nunca más en nuestra mente (para ello hará falta un trabajo intenso y continuado), o, siendo más modestos, reducir mucho estos momentos de odio.

¡Un saludo! :D

Entradas anteriores de la serie "Budismo aplicado":
- Introducción
- Capítulo 1: La felicidad y el sufrimiento son estados mentales

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