#JFF o cómo conectar con uno mismo para conectar con los demás

(El título es provisional jajajaja)

Ayer volví de una experiencia mágica, todavía estoy en la nube, en una nube de emociones y ahora mismo soy como una especie de fuente de amor y entusiasmo y muchas cosas bonitas, así que quiero expresarlo de alguna manera grande, y aquí estoy para eso jajajaja.

He pasado 5 días, o 5 meses, o 5 vidas encerrado en el "búnker" más abierto que nunca haya visto. En unas casas pequeñas de estudiantes en Alcalá de Henares, el frío constante del ambiente no ha podido competir con el calor de la gente que me rodeaba.

"Jornadas de Formación de Formadores", del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, decían que era. Para mí era un misterio, había oído de experiencias cercanas, de gente que había disfrutado y crecido muchísimo con ellas, y me apunté por curiosidad, y por cierta necesidad que sentía en mi interior. Antes de ir, tuve miedo. Miedo de no saber lo que iba a ocurrir, miedo porque todavía me lastraba la etiqueta de "tímido" o "reservado", porque me creía en ocasiones incapaz de cambiar, de mejorar la expresión de mis emociones. Pero estaba decidido a dar un gran primer paso con esta experiencia, me apunté y... BUMMMM, aquí estoy, lleno, pleno, con una sonrisa radiante que alterna con lágrimas descontroladas que liberan el río que corre por mi interior.

¿Qué paso ahí dentro? ¿Qué droga es esa que me he metido? Personas, personas maravillosas que me han enseñado, de forma intencionada o sin ellas proponérselo. He aprendido doblemente. Por un lado, he descubierto el mundo de la formación, de los talleres, de las dinámicas, del trabajo en equipo, motivación, creatividad, liderazgo, desarrollo personal, comunicación... Ese mundo con miles de post-its y carteles en las paredes, con dibujos y metáforas. Ese mundo con palabrejas como trainers, feedback, energiser, flipchart, debriefing, swiss time... también otras como sugar daddy o teddy bear-coordinator, "group hug" y "ensaimada hug". El mundo de la conexión con los otros, de la mejora personal y la mejora en equipo. Algo que, por sí solo, hubiera superado mis expectativas.

Y, por otro lado, el mundo de las emociones, de la conexión, de las sensaciones sin barreras, sin "shadows". Dar un abrazo, y luego otro y luego otro más, llorar de alegría, llorar de liberación, ver a los demás abrirse y llorar de tristeza, o reír, reír mucho y muy bien, volver a abrazarnos y lanzar un grito estúpido, estúpido como nuestros bailes, simplemente andar de forma estúpida, pero ninguno sentía que era estúpido, solo era, solamente y totalmente era... cuando no llegaba al corazón un feedback en un post-it dentro de un sobre, lo hacía en forma de palabra, o llegaba un sonido proveniente de una guitarra, o una pintura, o un poema o una charla, o el contacto de una falsa lluvia formada por los dedos de la gente, o el acurrucarse bajo la manta, o mirarse a los ojos y decir "te quiero", o no decir nada y decirlo todo a la vez.

Os contaría toda mi experiencia de arriba abajo, pero no quiero. No quiero chafaros la sorpresa si algún día os animáis y os unís a otra experiencia como esta. Porque realmente me gustaría que pudierais sentir lo que yo siento.

He cumplido mi objetivo número 1, y mi número 2, y 3 y 4... y así hasta dejar de contar. No me he quedado corto en dar las gracias durante estos días a las personas que han hecho toda esta experiencia posible, aún así todavía me queda agradecimiento por dar.

Mil gracias a nuestras queridas trainers Catu, Iris, Mirjam, Olga y Twinkle (se escribe así? xD). Mil gracias a los que hicieron esto posible e impidieron que muriésemos de hambre y nos dedicáramos al canibalismo: Juanpa, Nelson y Víctor. Mil gracias a mis compañeros atunes: Andrea, Dani, Diana, Ernest, Irene, Lucía, Marcos, Marina, Munir y Sarita. Mil gracias a los post-itives, que han completado esta gran familia: Ángela, Bárbara, Celia, Domingo (a.k.a. Finde), Guille, Marina (a.k.a. Marinica), Matilde, Reyes, Rocío y Tamara.

Gracias.

Comentarios