Tres técnicas para usar la paciencia y manejar el odio (Budismo aplicado, VIII)



¡Hola de nuevo! Hace tiempo comencé una serie de artículos sobre cómo puedo aplicar el budismo en la vida real para reducir el enfado y ganar paz mental. Hoy la retomo, si queréis leer los artículos anteriores seguid los enlaces al final :)

Ya vimos que la forma de vencer el odio es tener paciencia y aceptar las adversidades. ¡Ojo! Ser "paciente" no significa ser "pasivo". Si tengo una dificultad y puedo actuar para mejorar la situación, ¡adelante!, pero sin sentirme desdichado, sin sufrir innecesariamente, sin dejarme dominar por mis emociones. Lo importante es mi reacción mental: me "ocupo" de mejorar la situación pero no me "preocupo" demasiado.

Otra forma de vencer al odio es distanciarse de las emociones desagradables. Mis emociones van y vienen, pero solo sufro si me aferro a esas emociones. Si me "identifico" con mi malestar, lo exagero, lo hago más sólido de lo que es. Pero si lo considero como una "ola" más en el océano de mi mente, será más fácil que la maneje de forma positiva. En realidad, las sensaciones desagradables se pueden tolerar, no son tan malas ni debería tomármelas tan en serio: solo soy una persona en el universo, y unos momentos de sensaciones desagradables en la mente de un solo ser no es ninguna catástrofe :D

"Una tormenta no puede destruir el cielo", y las emociones desagradables no pueden destruir mi mente. Si aparecen: paciencia, las experimento, no pasa nada.

La tercera estrategia que nos enseña el budismo es considerar los "beneficios" del sufrimiento. ¿Cómo? Los momentos de mayor sufrimiento son una buena oportunidad para reconocer que somos vulnerables y reducir nuestra arrogancia y orgullo. Además, nos ayuda a conectar y empatizar con el sufrimiento de los demás. Gracias al sufrimiento podemos aprender la renuncia de poder vivir con menos, y la compasión, una virtud que considero muy importante.

Yo, personalmente, cuando noto surgir al enfado en mi mente, intento distanciarme de él mediante alguna técnica de respiración o de meditación. Analizo el enfado: ¿de dónde viene?, viene de que no estoy aceptando la realidad, estoy luchando contra ella. Entonces intento aceptar la situación adversa con paciencia. Además, aprovecho la oportunidad para mejorar mi poder de renuncia y de unión con los demás.

En la próxima entrega veremos dos técnicas más "avanzadas" del budismo que me son útiles en mi día a día.

¡Un saludo! :D

Entradas anteriores de la serie "Budismo aplicado":

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