Enseñanzas budistas para vencer al odio (Budismo aplicado, IX)



La causa de nuestra infelicidad está en nuestra mente, no el mundo exterior. Una de las perturbaciones mentales que más sufrimiento nos causa es el odio y sus derivados: ira, rencor, deseos de venganza, antipatía... Si queremos ser más felices, debemos dominar al odio, impedir que éste sea capaz de controlarnos a su antojo.

La filosofía budista nos proporciona dos herramientas potentes para vencer al odio: la filosofía de la vacuidad y la filosofía del karma.

Cuando alguien nos hace daño, solemos enfadarnos con esa persona, porque pensamos que es malvada y que quiere hacernos sufrir. Sin embargo, no nos enfadamos con las enfermedades, porque las enfermedades no tienen "voluntad propia". El budismo nos dice: bien, pues la persona que nos agrede tampoco tiene voluntad propia, sino que se haya controlado por su propio odio. La causa de su agresión es su odio. ¿Y cuál es la causa de su odio? Probablemente sean sus circunstancias personales, su ambiente, sus experiencias, su carácter genéticamente determinado... Esos determinantes causan su odio, su odio causa su agresión hacia nosotros. ¿Por qué enfadarnos con esta persona? En todo caso, enfadémonos con su odio, hagamos lo posible para que esa persona deje de estar dominada por su ira.

La filosofía de la vacuidad budista dice que todo lo que existe es una sucesión de causas y efectos. Todo es causa de algo y efecto de una causa anterior. Por lo tanto, no existen los problemas "aislados". No podemos decir, "la culpa es de Fulanito", porque Fulanito es solo el resultado de otros cientos de causas. Como conclusión, nada "existe" de forma aislada, todo está sumergido en una maraña de causas y efectos que los budistas llaman la "vacuidad", el vacío.

La aplicación práctica de esta filosofía consiste en no enfadarnos con la gente que nos perjudica, puesto que no lo hacen con libertad, sino bajo la influencia de muchas causas.

Si los seres humanos fuéramos libres de elegir lo que sentimos, ¿por qué habría sufrimiento? Es evidente que, si pudiésemos, todos elegiríamos ser siempre felices. La causa del sufrimiento es, pues, otra: que estamos condicionados por nuestras perturbaciones mentales y otras causas anteriores a nosotros.

Otra filosofía budista que puede ser útil para algunas personas es la del karma. El karma es una especie de registro de nuestras acciones positivas y negativas, y la ley del karma dice que las acciones virtuosas causan felicidad, y las acciones perniciosas causan sufrimiento. Cuanto mejores sean nuestras acciones, más felices seremos en el futuro (en esta vida o las siguientes). Cuando alguien nos haga enojar, podemos pensar "si me comporto de manera amable y con paciencia, acumularé karma positivo, pero si respondo de forma airada, destruiré mi karma positivo).

He de aclarar que yo, personalmente, no creo en la doctrina del karma, pero sí reconozco que puede serle de utilidad a determinado tipo de personas.

En el próximo capítulo veremos otras estrategias para dominar nuestro enfado.

¡Un saludo! :D




Entradas anteriores de la serie "Budismo aplicado":

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