"Si no tiene solución, no es un problema"



"Si no tiene solución, no es un problema"
Esta es una de las lecciones que he aprendido de mi maestro de Taekwondo. Me sirve de mucho cuando estoy preocupado por algo y soy incapaz de librarme de esa sensación.
Parece mentira la cantidad de veces que nos sentimos mal por situaciones sobre las que nada podemos hacer para solucionarlas. La preocupación es una emoción útil, porque me señala dónde están los problemas, qué cosas son importantes para mí y en qué áreas no estoy satisfecho. Pero también puede ser un lastre, una fuente de sufrimiento e inmovilidad. Puedo pasarme horas "rumiando" sobre un problema, dándole vueltas y vueltas.
¿Qué sentido tiene estar preocupado por algo que no podemos cambiar? Estamos acostumbrados a hacerlo, pero ¿nos sirve de algo? Hay situaciones que son demasiado grandes para mí, otras sobre las que no tengo control ninguno, y otras que ha han pasado, y por lo tanto pasadas están.
Me preocupa la crisis financiera internacional, me preocupo por si mi avión se estrella, me preocupo por aquello que hice mal, me torturo porque soy "así" y me hubiera gustado ser "asá". Pero después de preocuparme, nada ha cambiado, la situación sigue igual y yo he pasado un rato malo.
No hay que preocuparse de las cosas, sino ocuparse de ellas, de las que se pueda. Un problema que no tiene solución no es un problema, solo una condición de la vida más que hay que aceptar. Mejor centrar mi energía en las muchas otras cosas sobre las que sí puedo actuar.
¡Un saludo! Emoticón grin

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