Ya no dependes del futuro para conseguir la satisfacción o la realización; no buscas en él la salvación. Por lo tanto, no te apegas a los resultados. Ni el éxito ni el fracaso pueden cambiar el estado de tu Ser interno.



"Ya no dependes del futuro para conseguir la satisfacción o la realización; no buscas en él la salvación. Por lo tanto, no te apegas a los resultados. Ni el éxito ni el fracaso pueden cambiar el estado de tu Ser interno." (El poder del ahora, Eckhart Tolle)

Esta es una de las frases que utilizo para meditar por las mañanas, para entrar en un estado de paz y calma interior que me ayuda a afrontar el día a día con entereza y serenidad. Puede resultar complicada de entender, mi interpretación personal es la siguiente.

Tiendo, de forma natural, a considerar que los pequeños retos de la vida tienen más importancia de la que se merecen. Desde un examen, un trabajo o una presentación, hasta un encuentro con una persona, un viaje o un proyecto personal. Es decir, todas aquellas cosas que pueden salir "bien" o "mal". A veces sufro excesivamente anticipando el resultado de una de estas situaciones: me preocupo y angustio por si sale mal, o quizá me emociono demasiado y luego me decepciono cuando sale bien. A esto se le llama "apego" a los resultados: emociones que me generan un sufrimiento inútil, vinculadas a un resultado positivo o negativo.

Observándome a mí mismo, he llegado a la conclusión de que esto ocurre porque pongo demasiadas esperanzas en el futuro. Pienso "si ocurre esto... entonces seré mucho más feliz", "cuando consiga esto... entonces disfrutaré de verdad" o "si esto falla... lo pasaré fatal". Estas esperanzas son falsas, no son realistas. La inmensa mayoría de las veces, los beneficios o perjuicios son pasajeros, no demasiado relevantes. Sufro "pa ná".

La frase de hoy me recuerda una actitud que me es muy útil en estas circunstancias: acordarme de que YA tengo todo lo que necesito para ser feliz, que ahora mismo estoy completo. Digo completo a nivel interno, no tengo ninguna necesidad fundamental no resuelta, todo lo que me falta son detalles que no "necesito" para ser feliz.

Al recordar esto, la tensión por el futuro se debilita mucho o desaparece. Lo noto, casi instantáneo: mi cuerpo se relaja, mi mente se despeja. Paradójicamente (o no tanto) cumplo mejor mis metas, porque el estrés se convierte en ilusión, curiosidad... Ya no hay tanto sufrimiento, sino que la vida se convierte en algo parecido a un juego, donde no tengo tanto que perder.

¿Te pasa algo parecido a ti? ¡Un saludo! :D

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